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lunes, 17 de septiembre de 2012

Colonia nº 18 (Messor barbarus), por fin sexuados (alados).

Bueno, tal y como comentaba en la anterior entrada al respecto de esta colonia cautiva de Messor barbarus (Linnaeus, 1767); me extrañaba, dada la época del año y sobre todo por la edad de la colonia, no haber visto aún sexuados maduros.

Pues hoy he tenido la satisfacción de ver corretear varias hembras aladas por el interior del citado hormiguero. A toda prisa he hecho unas fotografías con el móvil, que aunque la calidad no sea muy buena, si dan fe del hecho.








Es toda una satisfacción advertir que esta colonia (Nº 18) ha seguido su curso y por fin ha madurado, estando lista ya para transmitir su genética en el próximo vuelo nupcial de la especie, que será hacia finales de septiembre o como muy tarde, a principios de octubre coincidiendo siempre con alguna lluvia otoñal (=bajada de presión atmosférica).


Enlaces a anteriores entradas en el blog  sobre este hormiguero, colonia nº18:



sábado, 11 de agosto de 2012

Mis Hormigueros: Colonia nº 18; Messor barbarus.


Quiero dar un pequeño repaso a algunas colonias de hormigas que aún mantengo en cautividad.

Pasado un tiempo desde que me inicié en la Mirmecología y como ya he comentado en anteriores entradas, he ido abandonando paulatinamente la idea de mantener colonias de hormigas en mi hogar. El motivo es obvio: La conducta (y por ende el estudio) de estas hormigas en cautividad es muy diferente al de sus homólogas en libertad. La riqueza de actuaciones e interacciones ante un medio ambiente muchas veces adverso o por lo menos cambiante, no se puede comparar al que puedo ofrecerles en mi casa… Temperatura y humedad casi constantes y con pocas variaciones, alimento a total disposición (“a demanda”), ausencia de competidores y enemigos hacen que estas especies mantenidas en casa sean un pálido reflejo de lo que verdaderamente son: Organismos evolucionados que además contribuyen visiblemente a modificar y regular el medio ambiente en el que viven.

Bueno, después de esta “declaración de intenciones” mostraros como siguen algunas de estas colonias que aún mantengo y que ya aparecieron en su momento en este blog y, por las que de vez en cuando - a veces más de lo que quisiera -  me habéis pedido noticias.

En esta entrada al blog, vamos a poner unas fotos del hormiguero nº 18 que alberga una colonia de Messor barbarus (Linnaeus, 1767) que tanta curiosidad ha suscitado en los lectores de este blog, sobre todo por su diseño físico y el tamaño de su población.






 

Desde entonces, he vuelto a ampliarlo, se le ha añadido otro bebedero y aunque he intentado limitar al máximo posible el crecimiento del número de individuos (ahora de varios miles), me he encontrado este año con muchas nuevas obreras “major’s” (algunos las llaman soldados) pero ni rastro aun de alados (sexuados machos o hembras)… Presumiblemente éstos deberían de haberse desarrollado ya hace algunas semanas, pero aun mantengo la esperanza de encontrarlos en unas pupas a las que no llego a observar correctamente; esto me daría la certeza, y alegría, de tener una colonia del todo “madura”.










¿El futuro?: Por supuesto ampliar más el número de cámaras, colocar una webcam infrarroja y además estoy pensando seriamente el abrir este hormiguero al exterior, para ello debería de taladrar 3 paredes y cruzar dos habitaciones de mi casa… "Pero eso ya es otra historia".


Enlaces a anteriores entradas en el blog  sobre este hormiguero, colonia nº18:



jueves, 26 de abril de 2012

Ya hace algunos años… Primeros hormigueros artificiales (3/4): Sobrino vs hormiguero de Pheidole pallidula.


Continuando con la serie de “primeros hormigueros artificiales” he encontrado esta entrada que no “vio la luz” en su momento. Esta entrada fue redactada hacia junio de 2010:

“…Pues la otra mañana, paseando con mi sobrino (esas “supuestas” ventajas de tener tiempo libre…) de apenas 5 primaveras, entramos en una tienda de las de “todo a cien”. El “interfecto”, o sea, mi pariente consanguíneo mucho más joven que yo, se quedó mirándome con ojos de cervatillo al tiempo que señalaba -como quien no quiere la cosa- un pequeño juguete. Como los cargos de conciencia (los míos, claro) juegan a veces malas pasadas, accedí con un gesto magnánimo y le terminé comprando el dichoso juguete.

Como era de esperar, a los pocos metros de la salida del comercio, el crío se olvidó por completo del regalo y tuve que cargar con éste mientras nos dirigíamos a casa a comer; eso sí, rogando para mis adentros por la rápida vuelta (intacta) de la “mamá de Bambi”.

Por el camino me fui fijando un poco mejor en el chisme en cuestión, un conjunto denominado como de “joven explorador” aunque yo apuntaría más bien de “consumado expoliador de la naturaleza”, compuesto eso sí, de todo un arsenal de supuestos útiles al efecto como pinzas, lupa, brújula… Cuando de pronto -las malas pasadas que juega el subconsciente abstracto- vi en uno de estos accesorios incluidos (una pretendida “cesta múltiple para recogida de muestras”) y de una manera perfectamente clara además, un nuevo hormiguero artificial para pequeñas especies de hormigas.

Huelga decir, que en cuanto el infante de corta edad percibió mi repentino interés por el aparatejo en cuestión, empezó, por arte de magia, a aumentar de la misma manera el suyo por el poco antes casi olvidado cachivache. Tras una corta “negociación” que desembocó, -acaso lo dudaban ustedes-, en un desembolso pecuniario al menos cuadriplicado por mi parte (“este niño llegará lejos”, pero por Dios, no se lo digan a su madre…), pude al fin hacerme “en propiedad” con el chisme en cuestión.

Describo aquí el resultado: Se trata de 5 compartimientos de plástico transparente cada uno con su tapa independiente y reunidos entorno a un sexto recipiente que lógicamente destinaré a la provisión de agua. Unos pequeños agujeros hechos con ayuda de la socorrida “Dremmel” (pequeño taladro) para conectar los diferentes departamentos “¡Et, voilà! ”… Un estupendo hormiguero “aéreo” (irá suspendido del techo) para mi colonia #11 de Pheidole pallidula, una colonia fundada durante el año pasado cuya población ha “explotado” con la primavera y que ya empezaba a estar un poco “apretada” en su tubo de ensayo original”…


Pheidole pallidula (Nylander, 1849) es una pequeña hormiga mirmicina cuyos tamaños oscilan de 1.5 a 3mm las obreras, hasta 5mm los soldados (por tanto fuertemente polimórficas) y 7-9mm las reinas. Son igualmente variables en la coloración, que puede varia desde el color marrón claro al rojo fuerte. Son características las mandíbulas muy oscuras en los soldados. Es propia del sur de Europa (clima con influencia mediterránea) y omnívora (come sobre todo insectos) no desperdiciando frutos ni semillas. Suelen hallarse debajo de las piedras y raíces de plantas en terrenos parcialmente arenosos.

Aunque yo nunca he observado más de una reina por nido,  algunos observadores reportan casos de poliginia que parecen abundar según lugares. Los vuelos nupciales en la Península Ibérica se dan desde finales de la primavera hasta principios de otoño, es característica de esta especie la rapidez con la que emergen las primeras obreras (nurses), apenas en un mes.


 En cautividad son hormigas fáciles de mantener, muy prolíficas y especialmente hábiles para escapar. A mí me ha ido bien la marcha de mi colonia con una humedad baja o media y además hay que prestar especial atención a que no les falte la comida, pues en tal caso, rápidamente empiezan a consumir por este orden: huevos, larvas y soldados.

viernes, 20 de abril de 2012

Ya hace algunos años… Primeros hormigueros artificiales (2/4). Camponotus cruentatus.

Como he comentado en una anterior entrada, estoy “repasando” mis primeros hormigueros artificiales que en su día sirvieron para adquirir experiencia en el mantenimiento de colonias de hormigas en cautividad.  


Hoy, haciendo un poco de limpieza en un apartado armario, he encontrado el “prototipo” de uno de mis primeros hormigueros, se trata de un pequeño (18 X 24 cm.) portafotos al que en vez de foto puse una fina (5mm) lámina de styropoor (“corcho blanco”) al que trabajé sus galerías con la ayuda de un soldador de estaño; un poco de pintura y un taladro (broca para vidrio= 2,5 euros) en el cristal delantero para dar salida del hormiguero a una caja de forrajeo y ya está… Eso sí, no es recomendable utilizar con especies de hormigas del tipo “carpinteras” [por ejemplo Camponotus cruentatus (Latreille, 1802)] pues existiría un apreciable riesgo de fuga.

Es un hormiguero que puede colocarse tanto en vertical (colgado de una pared) como de forma horizontal (encima de una mesa p. ejem.), cambiando por supuesto la orientación de la caja de forrajeo.

Camponotus cruentatus es una especie formicina de tamaño grande, reinas de 15-22mm y obreras muy polimórficas de 10 a 20mm. En la naturaleza puede encontrársela fácilmente cerca de zonas boscosas debajo de grandes piedras y tocones secos. Su alimentación se basa principalmente en líquidos azucarados (excrecciones de áfidos) e insectos en mayor o menor cantidad según la época del año. Son monogínicas y de fundación independiente. La obreras son muy belicosas y normalmente se defienden bien. Los vuelos nupciales se desarrollan entre junio y julio llegando en algunos casos concretos hasta mediados de agosto o principios de septiembre (obs. per. 2010). En cautividad hay que procurar sobre todo no pasarse con la humedad, tener cuidado de que las larvas puedan hilar sus capullos bien sujetos y además, muchos foros reportan carencias de sales minerales; yo nunca he tenido ese problema quizás por que alimento a mis hormigas con leche y miel y no con agua y azúcar.

viernes, 13 de abril de 2012

Ya hace algunos años… Primeros hormigueros artificiales (1/4).

Algunos lectores de este blog me han comentado que echan de menos las entradas con etiqueta “Mis hormigas y hormigueros”… Al respecto quiero confesaros que conforme pasa el tiempo y aumenta mi experiencia, me doy más cuenta de que las colonias de hormigas cautivas rara vez desarrollan la misma actividad que en plena naturaleza; es fácil llegar a esta conclusión: En la naturaleza, las hormigas tienen que buscar alimento constantemente, han de defenderse contra competidores (de la misma especie o no) y además están las inclemencias meteorológicas. Todo ello condiciona su comportamiento, haciéndolo sin duda más “rico” o por lo menos variado en libertad.

Es por ello que progresivamente estoy abandonando o mejor dicho, “disminuyendo” la tenencia de colonias de hormigas en mí domicilio. Exceptuando la necesidad justificada por algún experimento puntual, ya solo mantengo algunas colonias que por su espectacularidad o compromiso adquirido en su día (ver por ejemplo esta entrada) sí merecen la pena el mantenerlas.

Por ello voy a iniciar una corta serie de entradas donde describiré mis primeros hormigueros artificiales, hechos con lo que tenía o encontraba “a mano” en aquellos momentos.

Este que muestro hoy, es uno de mis primeros hormigueros realizado con sencillos materiales; un vaso de plástico transparente de 650 cc. con tapa del mismo material, escayola, un poco de aceite vegetal para “desmoldar”, pintura, una “dremmel” como herramienta para tallar las galerías y tiempo...

Gracias a un buen amigo, Santiago Castillo, pude concluir una corta serie (12 ejemplares) de este tipo de hormigueros. El objetivo era tener varios hormigueros artificiales, económicos, pero sobre todo (en aquel momento), era importante que fueran compactos (con la “cámara de forrajeo” incluida), apilables en filas y columnas pero sobre todo, que no ocuparan mucho espacio. En mis primeros “pasos mirmecológicos” resultaron muy adecuados para los objetivos perseguidos, pero a medida que fui profundizando en la observación y estudio de “mis” inquilinas (*), hubo que evolucionar y dar un paso adelante.

Este es el esquema de este modelo de hormiguero artificial (Click en la imagen, aumenta su tamaño):



Leyenda:
1.- Tapa plástica
2.- Zona de forrajeo
3.- Bloque escayola tallado y pintado
4.- Zona reservorio de agua
5.- Vaso plástico
6.- “Asa” para sacar el bloque de escayola.


Como también comenté en una anterior entrada, más tarde relegué este tipo de hormigueros por dos razones fundamentales; no eran ampliables (a no ser conectando uno a otro) y además con el tiempo me fui dando cuenta de que la escayola junto a la humedad y los restos de comida suelen dar como resultado… ¡Hongos! que no son ni muy higiénicos ni visualmente nada atractivos. A pesar de estos inconvenientes, alguno de estos hormigueros acabó en las aulas de algún colegio (y en uno de ellos aún sigue allí). Son apropiados sobre todo si se emplean para especies con no demasiadas necesidades de humedad, p. ejem. Messor barbarus.

Detalle de una colonia de Crematogaster scutellaris

Bueno, solo quería dejar constancia de algunos de mis primeros pasos en el diseño y realización de hormigueros además de dar de nuevo las gracias a Santi por su tiempo y paciencia… De todas formas, pienso que “los ratos” invertidos al principio para diseñar estos hormigueros, se convirtieron luego en experiencia y, gracias a ello, creo que posteriormente mejoré bastante estos hormigueros artificiales “caseros” en los que mantengo todavía algunas colonias de hormigas y termitas.


(*): ¡A veces dudo de quién es el inquilino de quién! :-)

lunes, 24 de octubre de 2011

Añado un bebedero al hormiguero #18.

Como ya hemos visto en anteriores entradas, el hormiguero o colonia nº18 es un gran hormiguero vertical (de pared) dedicado a Messor barbarus (Linnaeus, 1767). Siendo que en la actualidad, el número de hormigas de este hormiguero pasa de largo de las 6000, el tema de dar de beber a toda esta “tropa” empieza a ser problemático, sobre todo habida cuenta de que viajo bastante y no me gusta “molestar” (cambiando o rellenando los tubos con agua) a esta colonia ya madura. La solución más práctica y menos costosa ha sido poner un bebedero (de los de tienda de “todo a cien”) para pequeñas mascotas: Puedo poner 250ml (un cuarto de litro de agua) y olvidarme por una buena temporada de su relleno; además, como ventajas principales señalo que desde mi “mesa de estudio” puedo ver perfectamente el nivel de agua restante y de que no hay que desmontar la totalidad del aparato para su relleno, tan solo desenroscar el recipiente contenedor.

Pongo algunas fotos al respecto:








En las imagenes adjuntas, fotografías actualizadas del hormiguero nº18, donde puede apreciarse el dispositivo en cuestión.

Enlaces a anteriores entradas sobre este hormiguero, colonia nº18:

domingo, 18 de septiembre de 2011

Reinas de Camponotus cruentatus.

Hace ya unos días, recogieron para mí en una localidad cercana al Moncayo, varias reinas de Camponotus cruentatus (Latreille, 1802). Esta especie es de las “grandes”, de 15 a 20mm las reinas e incluso más de 15 las grandes “majors” obreras. Nunca he podido observar un macho, pues los vuelos nupciales del verano siempre me coinciden estando lejos de alguna área de distribución conocida :-(



Los hormigueros de esta especie, a pesar de ser calificada como "lignícola", generalmente los he podido observar en tierra y bajo grandes piedras en terreno seco, suelen aprovechar estas piedras soleadas como radiadores de calor y así favorecer el crecimiento y maduración de sus crías (*). Las colonias son de fundación independiente, esto quiere decir que después del vuelo nupcial, una reina sola se entierra y cría a sus primeras “nurses” que ayudarán posteriormente a sacar adelante a las sucesivas generaciones. Son monogínicas (una sola reina por colonia) y polimórficas (tamaños variados en las obreras). Es una especie muy agresiva, sobre todo en la defensa del territorio e intraespecificamente. Su alimentación en la naturaleza se basa principalmente en excreciones de áfidos y de pequeños insectos muertos (para el crecimiento de las larvas: proteínas). En cautividad es aconsejable miel o azúcar disuelta en leche o agua (adultos), algunos insectos muertos (atención a los ácaros) y particularmente en mi colonia #5, me da muy buen resultado la yema de huevo. La humedad del nido ha de ser baja y recordad que no es una especie apropiada para impacientes, el crecimiento del número de efectivos en los estadíos iniciales de la colonia es muy, pero que muy lento.

He leído que esta especie pudiera reproducirse por telitokia ( http://hormigasamarillas.blogspot.com/2010/11/partenogenesis.html ), voy a intentar comprobarlo (Experiencia/proyecto #14).


 (*): Pensemos que esto es una ventaja para una colonia dada pues de esta manera tendrá más efectivos y "antes" que otra colonia, colonia contra la que podrá disputar su territorio con superioridad.


En la imagen adjunta, una joven reina de Camponotus cruentatus a través de un tubo de ensayo.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Aparecen dos machos de Aphaenogaster senilis en la colonia #28.

Estoy frente al ordenador escribiendo (¡cómo no! diría mi mujer) y al lado mismo tengo una colonia cautiva; sin reina, de Aphaenogaster senilis Mayr, 1853. Observo en este momento como un grupo de obreras se ha congregado en torno al cadáver de un tenebrio que acabo de proporcionarles como alimento. Me quedo fijamente mirando, cuando de repente observo además: ¡Un sexuado alado! …que rápidamente identifico como un pequeño macho. ¿Pero qué hace aquí este macho?


Ya se que es complicado, pero voy a tratar de “desembrollar” (o tal vez, terminar de complicar :-) un poco este misterio:

La colonia nº 28 fue recogida en unas obras que se estaban realizando cerca de mi domicilio, la reina con el gáster aplastado, estaba muerta en un lado. Recordé algunas lecturas sobre esta especie acerca de la posibilidad de que un grupo de obreras pudieran “recomponer”, por sí solas y en ausencia de la reina, una colonia. Decidí entonces recoger a la escasa treintena de supervivientes y alojarlas en un hormiguero artificial hecho de tubos: (http://hormigasamarillas.blogspot.com/2011/01/inicio-de-un-nuevo-hormiguero.html). Después de la primera semana, observé unos pocos huevos que pensé alguna obrera habría llevado consigo, inadvertidamente para mí, salvándolos del “desastre” desde su anterior nido. Dos semanas después, observé que el número de huevos y larvas era claramente  superior a su número inicial por lo que me fijé mejor, abrí un diario y pasados unos días pude constatar la nueva puesta de al menos 16 huevos producto, ahora de forma clara para mí, de una o varias de las obreras presentes. Transcurridas unas semanas más, he podido ver algunas jóvenes obreras, por cierto, más pequeñas que sus hermanas (¿o quizás madres?) y quiero estar seguro al 100% de si efectivamente, o son producto de los huevos depositados por éstas o, simplemente de los que ya traían las iniciales “colonos” de este nido artificial.

Ahora además, la cuestión se ha complicado un poco al observar los machos (¡Ahora ya son dos!) que también podrían haber sido trasladados en forma de huevo desde el anterior nido o haber sido producidos por huevos – no fertilizados- puestos por las obreras.

Como ya hablamos en una anterior entrada, el sistema de selección del sexo en las hormigas “Haplodiploidía”, puede parecer un poco complicado desde nuestro punto de vista; recordemos: Si un huevo está fertilizado dará hembras (reinas u obreras) y si no lo está, dará machos. Considero importante comprobar el o los hecho/s concretos acaecidos hasta el momento. ¿Por qué en ausencia de reina siguen apareciendo huevos? Podríamos también hablar de partenogénesis y hablaríamos por un lado, o bien de Arrenotoquia que es “normal” en muchos himenópteros y en este caso, donde las obreras (en teoría hembras no fértiles) podrían poner huevos cuyo producto sería solo machos o, por otro lado de Telitoquia, donde estas obreras podrían poner huevos cuyo producto serían clones de sí mismas y por tanto obreras “calcadas” de sus “madre-hermanas”. Aunque con mis medios (maldito PCR…), no podría estar seguro siquiera de si incluso las obreras podrían estar fertilizadas con anterioridad (por un macho, claro) desde su anterior nido… Además otro interrogante: ¿podrían estos machos, hijos de estas obreras y nacidos recientemente, a su vez fertilizar en un futuro próximo a las obreras (madres/hermanas) adultas que pueblan el nido?


Bueno, es un poco lioso, y además nunca he sido buen comunicador; resumiendo (mucho), creo que en este momento se da una (o alguna de sus combinaciones) de las siguientes posibilidades:

1.- Los huevos observados ya los traían las obreras iniciales cuya madre era la fallecida reina de su anterior nido, éstas, habrían llevado huevos tanto de machos como de obreras que son los que veo ahora.
2.- Algunos huevos aparecidos han sido puestos por las obreras supervivientes, después de su traslado y, han producido, al no estar fecundados y gracias a su sistema cromosómico N:2N, solo machos.
3.- Algunos huevos puestos por estas obreras, aun no estando fertilizados han producido nuevas obreras (Telitoquia), siendo su producto unos verdaderos clones de sus madres (las obreras supervivientes del anterior nido).
4.- Alguna/s de la/s obrera/s del anterior nido, sí estaban fertilizadas por un macho y han puesto huevos de los que salen nuevas obreras.
5.- Una suma de dos o más de los puntos anteriormente referidos.


Pero ¿Qué pasará a partir de ahora?... Conjeturo dos posibles hipótesis:

1.- Los machos, como último acervo genético de la colonia, volarían en busca de “princesas” de otros nidos que a su vez, y con mucha suerte, contribuirán genéticamente a fundar nuevas colonias.
2.- Los machos nacidos aquí fertilizarán a las obreras del propio nido ( “retrocruzamiento”) y una o varias obrera/s se erigirá/n en nueva/s reina/s.


¿El resultado? ¡Dentro de unos meses! ...Pero sin duda alguna, muy, pero que muy interesante.

lunes, 25 de julio de 2011

La máquina del tiempo: “Uncle Milton”, el hormiguero americano del pasado.

Como curiosidad, en la tienda del Miami Science Museum, pude ver a la venta un tipo de hormiguero artificial llamado “Uncle Milton Ant Farm” usado, según me contaron después, por más de una generación de “jóvenes” mirmecólogos americanos. Es un diseño antiguo (40 años aproximadamente) pero bastante eficaz. Se trata en síntesis de un sándwich en material plástico transparente que se rellena de arena (ya incluida en la caja) donde son colocadas las hormigas. Tiene una toma de agua y varias conexiones: Puede por ejemplo ser conectado a una cámara de forrajeo, acoplar un tubo para una salida al exterior, o simplemente puede ser conectado a su vez con otras unidades a medida que la colonia de hormigas crece y se va desarrollando… Lo interesante: Su precio, menos de 12 dólares (USD). 



En la imagen adjunta, un “Uncle Milton Ant Farm”.

miércoles, 1 de junio de 2011

Marcado de himenópteros para su estudio.

Cuando por ejemplo las hormigas reinas son parecidas a las obreras “major” o cuando su número es grande o la colonia no se puede observar con facilidad en medio de un hormiguero artificial, puede darse el caso de que necesitemos marcar  para su rápida identificación, uno o varios ejemplares. Hace tiempo que había diseñado un experimento y necesitaba hacer destacar fácilmente un ejemplar concreto de la colonia. Empecé a leer en foros y a preguntar al respecto, pero las respuestas que obtenía (desde marcar con isótopos radiactivos a utilizar esmalte “de uñas”) no me satisfacían demasiado. Más tarde me enteré por un cursillo de apicultura que las reinas de las abejas son marcadas con cierta frecuencia por los apicultores. Me puse en contacto con dos empresas proveedoras que tenían "pintura" para abejas, pero nuevamente no me satisficieron pues no pudieron asegurarme (¡!) que su "pintura" fuera diferente a un esmalte de uñas con base de acetona (venenoso) o siquiera que fuese de una calidad “alimentaria” o biodegradable.

En un foro sobre apicultura, leí a un aficionado que utilizaba rotuladores “POSCA (PC-5M)” de la firma “UNI (Mitsubishi Pencil)” con muy buenos resultados. Me puse en contacto con una amiga que trabaja en una papelería y me comentó que el modelo del rotulador es muy conocido y sencillo de conseguir; además, existe en varios colores, nada menos que 17.
Así que ya puestos, pedí los de color blanco, oro y plata por si debía de marcar varios ejemplares. El marcado es muy sencillo cuando se tiene algo de práctica; basta seleccionar la hormiga en cuestión, inmovilizarla brevemente y aplicar sobre el dorso del gáster una rápida pasada de delante hacia atrás con el rotulador. Si hemos de colorear con una combinación de dos o más colores (para marcar diferentes individuos de una misma colonia por ejemplo), lo mejor para mí, es pintar con rayas o bandas perpendiculares o sea, de izquierda a derecha. 

 
En las imágenes adjuntas, (1) Lámina aparecida en el libro “Ants, Bees and Wasps” de Lubbock (ed. 1915) . (2) El rotulador mencionado

viernes, 27 de mayo de 2011

Pastoreo de hormigas hacia los pulgones… Y sigo buscando Linepithema humile en Zaragoza.

Mientras mis nuevos cultivos de pulgones empiezan a dar fruto, he tomado de casa de un amigo (Carlos Bezama, gracias), varios tallos de hiedra (asegurándome previamente de que no habían sido sulfatados) con multitud de pulgones. Ya en mi domicilio, los he repartido por varias de mis colonias de hormigas y en algunas de ellas, sobre todo Camponotus y Lasius, inmediatamente se pusieron a “pastorear” al extraño “rebaño”. He podido observar perfectamente, como algunas obreras de estas especies solicitaban de los pulgones sus deposiciones azucaradas, golpeando suavemente con las antenas el abdomen de los pulgones. Es un error común pensar que el líquido azucarado desprendido por los pulgones no es un excremento, incluso en algunos libros he podido leer que estas gotitas de “dulce extracto” eran segregadas por dos pequeños apéndices situados en la parte superior del abdomen del pulgón… Pues no queridos lectores, bajo la lupa ya se puede ver con claridad que este líquido no es más que el exceso de savia y agua que el pulgón va expulsando por su conducto excretor. Lo cierto es que a las pocas horas, al estar los tallos de la hiedra cortados y secos, los pulgones dejaron de producir, aún a requerimiento de las hormigas, su dulce emulsión; por lo que las hormigas, más o menos “enfadadas” (*) y no viendo ya otra utilidad a los pulgones, optaron finalmente por comérselos.  

También quiero comentaros que hace unos días vino un antiguo amigo de Barcelona al que había encargado varios ejemplares en alcohol de la hormiga argentina Linepithema humile (Mayr, 1868), como muestras para poder comparar con una posible población (según me han referido terceras personas) de esta especie introducida en Zaragoza. Me resulta extraño que esta especie se haya establecido con éxito en nuestra localidad pues tiene gran necesidad de humedad e inviernos suaves… Cosa que aquí no tenemos precisamente. Sin embargo, no se puede descartar que en algunos edificios y/o zonas cercanas al río Ebro pudiera asentarse esta especie… Desgraciadamente, en este mundo globalizado, todo es cuestión de tiempo.

(*): Me hace gracia incurrir en el error de conferir sentimientos, modos o incluso cualidades humanas a las hormigas :-)



En la imagen adjunta, una foto de Linepithema humile (a 20X)

miércoles, 25 de mayo de 2011

Cultivo de pulgones vs Camponotus cruentatus

Parte de la semana pasada la he pasado en Madrid. Después de ver a algunos antiguos y nuevos compañeros, he quedado con José María García Poves que me ha enseñado una “novedosa” técnica de cultivo de pulgones en condiciones más o menos controladas. Esto puede ser importante, ya que por lo que he leído, no se ha obtenido aún demasiado éxito en el cultivo y propagación de pulgones y menos, en su aplicación práctica para la observación del “pastoreo” en diversas especies de hormigas.

Por una parte, sabemos que hay bastantes especies de hormigas que son ávidas consumidoras de los excrementos azucarados de los pulgones. Hasta ahora, el problema para reproducir este comportamiento en cautividad era generalmente que o bien los pulgones morían de inanición o bien la planta hospedadora se "consumía" literalmente por la acción de éstos; recordemos que los pulgones “chupan” la savia de las plantas.

Recuerdo un antiguo esquema que aparecía en un libro de Skaiffe http://hormigasamarillas.blogspot.com/2010/10/libro-las-hormigas-sh-skaiffe.html que es algo parecido a lo que trataré de llevar a cabo por su sencillez y limpieza. La colonia elegida para esta experiencia es la nº5, concretamente de Camponotus cruentatus (Latreille, 1802)
.


Pero seguramente a muchos os interesará más saber “el secretillo” de José María para criar pulgones: 

José María, después de bastantes pruebas, ha escogido un par de cepas de pulgones, unos van bien sobre guisantes y otros sobre trigo, ha escogido estas dos cepas por lo fácil de encontrar las semillas correspondientes en tiendas de herboristería y comida dietética. Él inicia estos cultivos poniendo las semillas en remojo 24-48 horas, espera a que empiecen a germinar (un “rabito” blanco que sale por un extremo de la semilla) y a continuación los pone en el fondo de un vaso plástico transparente (de los de “usar y tirar”) de 650-750 cc y rellena con tres o cuatro cm de tierra húmeda esperando (unos días) a que los tallos crezcan hasta 1 cm. A partir de aquí, inocula unos pulgones de un anterior cultivo y tapa el conjunto con una servilleta de papel o trozo de media prendida al vaso con una goma elástica. A los pocos días se produce la “explosión” en la población de pulgones, momento que aprovecha para dárselos… a sus ranas, ¿Había dicho ya que Joé María es un experto criador de Dendrobates sp. (“ranas-flecha”)? :-) Bueno, la cosa no acaba aquí, ya que el cultivo seguirá produciendo pulgones en tanto las plantas no se agosten. Unos días antes de que esto ocurra, será un buen momento para repetir el proceso descrito.

Bueno, como veis no es demasiado difícil reproducir o adaptar este sistema para nuestras hormigas. Con un poco de paciencia y no pocos ensayos, tendremos lista una nueva fuente de alimentación y podremos disfrutar de una buena experiencia en reproducir el comportamiento de “pastoreo” en las hormigas; por cierto, un comportamiento único junto al de la especie humana. Cuando tenga el tema mejor desarrollado colgaré algunas fotos.


 
Nada más, solo agradecer a José María el enseñarme/nos la técnica del cultivo de pulgones.

En las imágenes adjuntas, (1): Esquema aparecido en el libro de Skaiffe; (2): Vista de un cultivo de pulgones sobre trigo; (3): Detalle de algunos pulgones producidos con esta técnica.

jueves, 5 de mayo de 2011

“Antifugas” para hormigueros y cajas de forrajeo.

Siempre aconsejo a todo aquel que empieza con hormigas elegir un tipo de hormiguero artificial limpio y sobre todo que ofrezca buena visibilidad de la colonia que albergue… No hay nada más frustrante que saber que tienes una buena colonia y no poder siquiera distinguir una reina o localizar huevos y larvas. Últimamente se empiezan a poner de moda los terrarios que recrean un área “natural”, es decir, abierta. Es importante que no se fuguen las hormigas y para ello, antes de nada, ofrecer unas buenas condiciones de vida a las hormigas; no las estreses moviendo su hábitat, iluminando en exceso e intenta que además de alimento, no les falte agua ni temperatura. Con este fácil consejo la mayoría de las especies se sentirán bien y no intentarán “explorar nuevos territorios”.

Si aún así no os fiais demasiado, existen algunos sistemas antifugas. Los antifugas más comunes se basan en el principio de que una hormiga al tratar de pasar por encima resbale y caiga, por eso se utilizan en paredes verticales como por ejemplo la zona superior de una caja de forrajeo… impiden la escalada y por tanto la fuga desde la misma. Personalmente he utilizado estos tres:


1.- Aceite: una fina capa de aceite en forma de banda de unos 2-3 cm de ancho aplicada con un pincel o un bastoncillo de los utilizados para la limpieza de los oídos es una buena manera de evitar fugas. No apliques mucho pues entonces escurrirá por las paredes. El aceite dura bastante tiempo, incluso meses y resiste bien la humedad y temperatura. El aceite ha de ser mineral (no vegetal); a mí me va muy bien el aceite para “máquina de coser” que aún se encuentra en ferreterías e incluso tiendas de “todo a cien”; es transparente y no huele. A veces se observa como algunas especies de hormigas ponen encima tierra o desperdicios para así hacer un “puente” y poder traspasar esta barrera, os aconsejo que lo reviséis cada semana.

2.- “Talcohol”: El “talcohol” es simplemente una mezcla de polvos de talco y alcohol. Las hormigas resbalan en los polvos de talco. Para utilizarlo de forma fácil y segura, se aplica mezclado con alcohol, el alcohol al evaporarse deja una fina capa de talco que es lo que hace resbalar a las hormigas. Yo mezclo una medida de talco para bebés (pues cuanto más fino mejor) con cuatro o cinco de alcohol (del normal, del de 96º de toda la vida), lo agito vigorosamente y guardo en un pequeño bote que cierre muy bien pues es muy volátil; no importa que quede talco en el fondo, al añadir más alcohol se irá diluyendo. Se aplica de la misma manera que el aceite. Aunque he leído de aficionados que pueden dejarlo 6 o incluso 12 meses, yo lo reviso con frecuencia, un par de veces al mes.



3.- El teflón líquido, bueno está muy bien porque es un sistema, al menos tan seguro como los anteriores y al que no ataca en teoría la humedad; pero la verdad, en mi opinión, su precio por ahora no vale las supuestas ventajas del producto.


Existen otros métodos, desde supuestos repelentes (parafina, gasoil)… hasta barreras eléctricas, todos con sus ventajas y desventajas (olores, cortes de suministro…) pero creo que con los dos primeros y una comprobación de vez encuando, podemos solucionar casi al 100% el problema de las fugas.

jueves, 28 de abril de 2011

Alimento para las hormigas en cautividad (especies europeas).

Hace ya unos días que un lector me preguntó en concreto sobre la alimentación de varias especies diferentes de hormigas, Como ya he dicho en anteriores ocasiones, intento que estas consultas de lectores de “Hormigas Amarillas” puedan servirnos a todos un poco y he aquí la respuesta.

Aunque casi todas las hormigas comen de casi todo y muy pocas están excesivamente especializadas (que también las hay), en líneas generales las hormigas europeas pueden adscribirse a tres tipos principales por su alimentación:


1.- Las que comen fundamentalmente residuos (excrementos) de los pulgones y/o néctar de plantas; a éstas se les da en cautividad “aguamiel”. Yo lo preparo de la siguiente manera: 2 partes de miel, 1 parte de azúcar “blanquilla”, 1 parte de azúcar “moreno”, una pizca de un complejo vitamínico (mejor en presentación líquida) y 4 ó 5 partes de agua mineral templada (*). Remuevo con una cucharilla y vierto la parte disuelta (generalmente queda un residuo abajo que es el exceso que no se ha podido diluir) en un frasco con cuentagotas. Lo almaceno en la nevera y eso sí; hago muy poca cantidad cada vez; no interesa acumular gran cantidad puesto que esta mezcla va perdiendo propiedades con el tiempo. Ejemplos de hormigas que prefieren esta alimentación: Lasius sp, Camponotus sp.  


2.- Las que su dieta es predominantemente carnívora; comen bien insectos (vivos o muertos), a estas les doy por su sencillez, o bien tenebrios (larvas de escarabajos de la harina) o drosóphilas (mosca de la fruta). Yo aconsejo que siempre paséis estos animales por el congelador, al menos un par de días, para eliminar los ácaros que pueden acabar infectando tu colonia; eso sí, los insectos al meterlos en el congelador han de estar en un recipiente herméticamente cerrado, pues el proceso de congelación suele eliminar el agua contenida en sus cuerpos, deshidratándolos y haciéndolos casi inservibles sobre todo, si se repite este proceso varias veces. Por otra parte, la ventaja de cultivar tus propios insectos es que puedes saber, con bastante aproximación, que no portan insecticidas ni partículas extrañas. En Internet puedes encontrar varias “recetas” para cultivar en casa varias especies de insectos. También puedes encontrar estos cultivos ya listos en tiendas de animales, sobre todo las que se dedican a anfibios y reptiles. Ejemplos de hormigas que prefieren esta alimentación: Cataglyphis sp. (insectos muertos), Formica sp. 



3.- Y por fin, las hormigas granívoras: Se alimentan de granos y semillas; a mí el mejor resultado me lo da el alpiste y el sésamo, este último lo utilizo por su tamaño y por la gran variedad de aminoácidos y oligoelementos que contiene. Se que algunos aficionados dan de comer compuestos de varias semillas de los destinados para pájaros… En mi experiencia, repito “en mi experiencia” (no olvidemos que cada hormiguero es un mundo); las hormigas terminan dejando todo menos el alpiste. Ejemplos de hormigas que prefieren esta alimentación: Messor sp. 

Aunque hay evidencias de que alguna/s especie/s europeas pueden alimentarse también de hongos, no existe ninguna, a diferencia de Atta spp. y Acromyrmex spp. de América, que base su alimentación exclusivamente en este tipo de alimento. Como he dicho antes las hormigas europeas no suelen depender de un solo tipo de alimento y pueden combinar dos o incluso los tres tipos de alimento según la necesidad, época del año, disponibilidad, etc.

Algunos aficionados dan paté o “foi-gras” (tanto de cerdo como de atún) a sus hormigas; normalmente éstas lo aprecian bastante, sobre todo para alimentar a las larvas (rico en proteínas) pero conviene no abusar. Es un error frecuente tratar de que el crecimiento de la colonia vaya más "rápido" dando un exceso de alimento (y además tan graso) durante mucho tiempo... al final los desperdicios y la suciedad no traen a cuenta. Yo particularmente intento adoptar un término medio y utilizo este alimento, por ejemplo en primavera, si es que hay muchas larvas para alimentar.


Y para terminar un último apunte; las hormigas “mastican” previamente la comida sólida a ingerir, ésta además debe de ser de una consistencia “pastosa”, habida cuenta del fino conducto que existe entre el mesosoma y el gáster de la hormiga y por el que tiene que pasar obligatoriamente, la comida para ser digerida. Es muy importante que las hormigas en cautividad tengan a su disposición agua en calidad y cantidad suficientes para que la consistencia de su alimento sea la adecuada.



(*) El agua de grifo puede contener, además de cloro, “cloraminas” que son bastante persistentes y nada buenas para los invertebrados. El agua “templada” sirve para diluir mejor la miel, no es conveniente que este agua sobrepase los 45-50ºC pues puede destruir algunas vitaminas.



En la imagen adjunta: Un cultivo de larvas de Tenebrio monitor o “gusano de la harina”.

jueves, 17 de marzo de 2011

“Self-service of fast food” para hormigas.

Para suministrar carbohidratos, vitaminas y oligoelementos (recordemos que las hormigas adultas no crecen y no necesitan tantas proteínas como las larvas) a una colonia de hormigas cautiva, empleo este sistema: Corto un bastoncillo de los de limpieza de oídos y generalmente lo fijo verticalmente con una pequeña base de plastilina en la “caja de forrajeo”, cerca de la entrada del hormiguero. Por otro lado, preparo una mezcla de agua, azúcar moreno, miel y añado un polivitamínico. Con una jeringuilla de 2ml lo añado impregnando el algodón del bastoncillo. Normalmente las hormigas acuden rápidamente a “libar” este dulce jarabe. Es interesante observar como la hormiga que primero encuentra el “tesoro” (según especies), después de probarlo, corre en busca de otras obreras para, entre todas, llevar la máxima cantidad del néctar al nido y compartirlo, gracias a su estómago o buche “social”, con el resto de la colonia. Una ventaja añadida de este sistema es que las especies de pequeñas hormigas no corren el riesgo de perecer ahogadas.

Una variación o sistema parecido (sobre todo lo utilizo para colonias iniciales contenidas en simples tubos de ensayo), es poner este bastoncillo de forma horizontal dentro de un trocito de tubo flexible cortado longitudinalmente y que a su vez introduzco en el tubo de ensayo, evitando así el manchar el tubo contenedor. Como “una imagen vale más que mil palabras”, puede observarse esta variante en la parte derecha de la imagen que acompaña a la entrada correspondiente al viernes 24 de diciembre de 2010, cuyo enlace es: http://hormigasamarillas.blogspot.com/2010/12/es-mio-solo-mio-mi-tesoro.html
 

En la imagen adjunta; “dispensador vertical” de alimento azucarado para hormigas adultas.

martes, 15 de marzo de 2011

Sobre addendum e identificaciones.


Añadida una adenda o nota complementaria a la entrada del miércoles 9 de marzo de 2011: Llegada de una colonia de Messor marocanus, C#24. acerca de la identificación de la especie en cuestión.


En la imagen adjunta: Un antiguo grabado fechado hacia 1760, representando las diferentes castas de una especie de termita.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Llegada de una colonia de Messor marocanus, C#24.

Foto de José María G. P.

Desde Lanzarote (Islas Canarias) y gracias a José María, he recibido una joven colonia de Messor marocanus Santschi, 1927. Es una hormiga perteneciente a la subfamilia Myrmicinae (2 nodos entre el tórax y gáster) bastante rara, propia del norte del continente africano, aunque algunas veces, jóvenes reinas llegan empujadas por el viento a la Península Ibérica y llegan a establecer colonias más o menos viables o, como en este caso, a las islas “afortunadas”. Pueden diferenciarse bien del resto de especies del género Messor por el color del tórax, rojo en esta especie y negro en casi todas las demás. Son hormigas recolectoras de semillas; no obstante, debido a la sequedad de su ambiente natural, no desperdician casi ningún alimento, aunque solo sea por su contenido en agua.

Después de su llegada, la joven colonia compuesta de  una reina y 5 obreras "nurses" ha sido trasladada rápidamente a un hormiguero “de tubos” numerada como C#24 a la espera de futuras ampliaciones… Ya os iré contando. 



Adenda 15/03/2011: Gracias a los interesados en corregirme llamándome la atención sobre si estos especímenes corresponden a Messor minor var. hesperius o "Messor hesperius". Cuando recibí estas  hormigas y tras un examen preliminar, no tengo nada claro que pertenezcan a esta última especie. Otra cosa son las hormigas de la imagen (no confundir). Mientras departo con algunas personas, con más experiencia y conocimientos que yo, prefiero por prudencia, adscribir provisionalmente estos especímenes a la especie Messor marocanus.


En la imagen adjunta, una vista de una colonia en libertad de Messor minor var. hesperius.

jueves, 3 de marzo de 2011

Llegada de una colonia de Camponotus dalmaticus.

Pues ha llegado, desde Alemania (gracias Jan) una colonia de Camponotus dalmaticus (Nylander, 1849). Las Camponotus son unas hormigas de la subfamilia Formicinae, éstas solo tienen pecíolo, a diferencia de las Myrmicinae en las que se puede observar, entre el tórax y el gáster, un pecíolo y un postpecíolo. Son hormigas de tamaño medio-grande adaptadas perfectamente desde latitudes tropicales hasta templadas e incluso frías, de ahí su éxito y expansión en comparación con las primitivas Ponerinae de las que descienden. Forman sociedades mucho “más avanzadas” que Myrmicinae y por supuesto Ponerinae y su carácter además es más "movido". Camponotus dalmaticus se distribuye en la actualidad por Italia, Suiza, antigua Yugoslavia, Bulgaria y Grecia, también hay citas aisladas en el Líbano y en algunas islas del Mediterráneo oriental. Es una hormiga omnívora con especial gusto por los azúcares e insectos. Las colonias de esta especie aumentan rápidamente si son bien alimentadas y tienen temperatura en consecuencia (25-30ºC). 

Para llevar un mejor control, esta colonia ha sido etiquetada como C#23.

Enlace EOL (Encyclopedia Of Life) sobre esta especie: http://www.eol.org/pages/469868


Enlace AntWeb: http://www.antweb.org/description.do?rank=species&genus=camponotus&name=dalmaticus&project=null



En la imagen adjunta: Colonia recibida de Camponotus dalmaticus, C#23.