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martes, 19 de junio de 2012

Una gran colonia de Camponotus cruentatus.


Bueno, pues la semana pasada, transitando por la sierra de Alcubierre, me detuve en una arboleda de coníferas recién “aclarada”; esto es: Se van cortando árboles (“aclarando”) según crecen las copas para dejarles más espacio y que el suelo llegue a recibir la luz del sol. No es una práctica que me entusiasme pero bueno, peor sería que no hubiesen árboles. Como decía, he parado y me he acercado hasta un pino sobresaliente entre sus hermanos por su mayor corpulencia y porte, cuando he observado muchas obreras de Camponotus cruentatus (Latreille, 1802) en su tronco.

Hasta ahora solo tenía fotos de obreras de esta especie aisladas y forrajeando por el suelo, así que he decidido detenerme y tomar algunas imágenes en su deambular ordenado subiendo y bajando. Estas subidas y bajadas tienen como finalidad la búsqueda de alimento, pues las Camponotus se nutre fundamentalmente de excreciones de áfidos (aunque también de insectos muertos o moribundos); esto se puede ver por la diferencia en tamaño de los gásteres de las que suben (normales) de las que bajan (hinchados de melaza de pulgón), luego regurgitarán la comida para compartir y alimentar a sus hermanas en lo que se denomina trofalaxia, una actividad muy importante para los insectos sociales.


Un poco más tarde he querido seguir a algunas obreras que bajaban por el tronco con el gáster distendido para observar la entrada de su nido, pero sin éxito. Ando de aquí para allá alrededor del pino superviviente cuando de repente “caigo” (y nunca mejor dicho :-) en que parte del terreno circundante está mucho más blando de lo normal… Me agacho y excavo con la mano (así de inconsistente es el estado del sustrato) o mejor dicho, aparto un poco de tierra de la superficie y rápidamente salen cientos de obreras de Camponotus cruentatus a la defensa contra el intruso que amenaza su colonia. Quien no haya visto una colonia semejante por su gran extensión y sobre todo por el tamaño de sus integrantes (casi todas rondando los 20 mm.) no sabe a lo que me refiero… En pocos segundos, decenas de hormigas suben por mis manos y las perneras de mis pantalones con no demasiadas buenas intenciones. Visto lo cual, decido “tomar las de Villadiego” y alejarme dando grandes (y cómicas) zancadas hasta un lugar seguro sito algunos metros más allá.


Cuando por fin me deshago de mis “despiadadas inquilinas corporales” (¿pero cómo una hormiga tan grande ha podido colarse hasta ahí? :-), reparo en la extensión de la colonia. Poco a poco me acerco hasta su límite y lo bordeo, cuando alzo la vista, no doy crédito a lo visto: ¡El perímetro de la colonia tiene un poco más de 14 metros cuadrados! Las hormigas están a muy poca profundidad (5-15cm.) y esencialmente el gran hormiguero contiene miles y miles de obreras pero también bastantes alados (sexuados) que rápidamente se esconden y sobre todo, numerosos capullos de larvas de estas hormigas (*) que sus hermanas obreras tratan de defender y esconder, por cierto, con rotundo éxito. Tomo unas pocas fotografías y apuntes (sobre todo de su extensión y orientación), marco el lugar con el gps y me decido a seguir mi camino… Después de unas horas, llego a mi casa, me preparo un refresco, sin azúcar, sin cafeína, etc. cuando de repente, noto “algo” que recorre mi piel por debajo de la ropa: ¡Oh, Oh…!



(*): Hay que recordar que las larvas de las hormigas de la subfamilia Formicinae (un solo peciolo entre el mesosoma y gáster) completan su desarrollo en el interior de un capullo hilado por ellas mismas.

viernes, 20 de abril de 2012

Ya hace algunos años… Primeros hormigueros artificiales (2/4). Camponotus cruentatus.

Como he comentado en una anterior entrada, estoy “repasando” mis primeros hormigueros artificiales que en su día sirvieron para adquirir experiencia en el mantenimiento de colonias de hormigas en cautividad.  


Hoy, haciendo un poco de limpieza en un apartado armario, he encontrado el “prototipo” de uno de mis primeros hormigueros, se trata de un pequeño (18 X 24 cm.) portafotos al que en vez de foto puse una fina (5mm) lámina de styropoor (“corcho blanco”) al que trabajé sus galerías con la ayuda de un soldador de estaño; un poco de pintura y un taladro (broca para vidrio= 2,5 euros) en el cristal delantero para dar salida del hormiguero a una caja de forrajeo y ya está… Eso sí, no es recomendable utilizar con especies de hormigas del tipo “carpinteras” [por ejemplo Camponotus cruentatus (Latreille, 1802)] pues existiría un apreciable riesgo de fuga.

Es un hormiguero que puede colocarse tanto en vertical (colgado de una pared) como de forma horizontal (encima de una mesa p. ejem.), cambiando por supuesto la orientación de la caja de forrajeo.

Camponotus cruentatus es una especie formicina de tamaño grande, reinas de 15-22mm y obreras muy polimórficas de 10 a 20mm. En la naturaleza puede encontrársela fácilmente cerca de zonas boscosas debajo de grandes piedras y tocones secos. Su alimentación se basa principalmente en líquidos azucarados (excrecciones de áfidos) e insectos en mayor o menor cantidad según la época del año. Son monogínicas y de fundación independiente. La obreras son muy belicosas y normalmente se defienden bien. Los vuelos nupciales se desarrollan entre junio y julio llegando en algunos casos concretos hasta mediados de agosto o principios de septiembre (obs. per. 2010). En cautividad hay que procurar sobre todo no pasarse con la humedad, tener cuidado de que las larvas puedan hilar sus capullos bien sujetos y además, muchos foros reportan carencias de sales minerales; yo nunca he tenido ese problema quizás por que alimento a mis hormigas con leche y miel y no con agua y azúcar.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Reinas de Camponotus cruentatus.

Hace ya unos días, recogieron para mí en una localidad cercana al Moncayo, varias reinas de Camponotus cruentatus (Latreille, 1802). Esta especie es de las “grandes”, de 15 a 20mm las reinas e incluso más de 15 las grandes “majors” obreras. Nunca he podido observar un macho, pues los vuelos nupciales del verano siempre me coinciden estando lejos de alguna área de distribución conocida :-(



Los hormigueros de esta especie, a pesar de ser calificada como "lignícola", generalmente los he podido observar en tierra y bajo grandes piedras en terreno seco, suelen aprovechar estas piedras soleadas como radiadores de calor y así favorecer el crecimiento y maduración de sus crías (*). Las colonias son de fundación independiente, esto quiere decir que después del vuelo nupcial, una reina sola se entierra y cría a sus primeras “nurses” que ayudarán posteriormente a sacar adelante a las sucesivas generaciones. Son monogínicas (una sola reina por colonia) y polimórficas (tamaños variados en las obreras). Es una especie muy agresiva, sobre todo en la defensa del territorio e intraespecificamente. Su alimentación en la naturaleza se basa principalmente en excreciones de áfidos y de pequeños insectos muertos (para el crecimiento de las larvas: proteínas). En cautividad es aconsejable miel o azúcar disuelta en leche o agua (adultos), algunos insectos muertos (atención a los ácaros) y particularmente en mi colonia #5, me da muy buen resultado la yema de huevo. La humedad del nido ha de ser baja y recordad que no es una especie apropiada para impacientes, el crecimiento del número de efectivos en los estadíos iniciales de la colonia es muy, pero que muy lento.

He leído que esta especie pudiera reproducirse por telitokia ( http://hormigasamarillas.blogspot.com/2010/11/partenogenesis.html ), voy a intentar comprobarlo (Experiencia/proyecto #14).


 (*): Pensemos que esto es una ventaja para una colonia dada pues de esta manera tendrá más efectivos y "antes" que otra colonia, colonia contra la que podrá disputar su territorio con superioridad.


En la imagen adjunta, una joven reina de Camponotus cruentatus a través de un tubo de ensayo.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Cultivo de pulgones vs Camponotus cruentatus

Parte de la semana pasada la he pasado en Madrid. Después de ver a algunos antiguos y nuevos compañeros, he quedado con José María García Poves que me ha enseñado una “novedosa” técnica de cultivo de pulgones en condiciones más o menos controladas. Esto puede ser importante, ya que por lo que he leído, no se ha obtenido aún demasiado éxito en el cultivo y propagación de pulgones y menos, en su aplicación práctica para la observación del “pastoreo” en diversas especies de hormigas.

Por una parte, sabemos que hay bastantes especies de hormigas que son ávidas consumidoras de los excrementos azucarados de los pulgones. Hasta ahora, el problema para reproducir este comportamiento en cautividad era generalmente que o bien los pulgones morían de inanición o bien la planta hospedadora se "consumía" literalmente por la acción de éstos; recordemos que los pulgones “chupan” la savia de las plantas.

Recuerdo un antiguo esquema que aparecía en un libro de Skaiffe http://hormigasamarillas.blogspot.com/2010/10/libro-las-hormigas-sh-skaiffe.html que es algo parecido a lo que trataré de llevar a cabo por su sencillez y limpieza. La colonia elegida para esta experiencia es la nº5, concretamente de Camponotus cruentatus (Latreille, 1802)
.


Pero seguramente a muchos os interesará más saber “el secretillo” de José María para criar pulgones: 

José María, después de bastantes pruebas, ha escogido un par de cepas de pulgones, unos van bien sobre guisantes y otros sobre trigo, ha escogido estas dos cepas por lo fácil de encontrar las semillas correspondientes en tiendas de herboristería y comida dietética. Él inicia estos cultivos poniendo las semillas en remojo 24-48 horas, espera a que empiecen a germinar (un “rabito” blanco que sale por un extremo de la semilla) y a continuación los pone en el fondo de un vaso plástico transparente (de los de “usar y tirar”) de 650-750 cc y rellena con tres o cuatro cm de tierra húmeda esperando (unos días) a que los tallos crezcan hasta 1 cm. A partir de aquí, inocula unos pulgones de un anterior cultivo y tapa el conjunto con una servilleta de papel o trozo de media prendida al vaso con una goma elástica. A los pocos días se produce la “explosión” en la población de pulgones, momento que aprovecha para dárselos… a sus ranas, ¿Había dicho ya que Joé María es un experto criador de Dendrobates sp. (“ranas-flecha”)? :-) Bueno, la cosa no acaba aquí, ya que el cultivo seguirá produciendo pulgones en tanto las plantas no se agosten. Unos días antes de que esto ocurra, será un buen momento para repetir el proceso descrito.

Bueno, como veis no es demasiado difícil reproducir o adaptar este sistema para nuestras hormigas. Con un poco de paciencia y no pocos ensayos, tendremos lista una nueva fuente de alimentación y podremos disfrutar de una buena experiencia en reproducir el comportamiento de “pastoreo” en las hormigas; por cierto, un comportamiento único junto al de la especie humana. Cuando tenga el tema mejor desarrollado colgaré algunas fotos.


 
Nada más, solo agradecer a José María el enseñarme/nos la técnica del cultivo de pulgones.

En las imágenes adjuntas, (1): Esquema aparecido en el libro de Skaiffe; (2): Vista de un cultivo de pulgones sobre trigo; (3): Detalle de algunos pulgones producidos con esta técnica.