El género Odontomachus pertenece a la primitiva subfamilia Ponerinae, cuenta en la actualidad con unas 70 especies repartidas por zonas tropicales y subtropicales de Africa, América, Asia y Australia.
Este género, próximo a Anochetus al que nos referimos hace pocos días, pertenece a las llamadas vulgarmente “trapjaw-ants” u “hormigas con mandíbulas-trampa” ya que pueden separar ambas piezas bucales en un ángulo de 180º y “dispararlas” mediante unos pelos sensoriales colocados entre ellas, como si fueran un cepo. Las mandíbulas se usan para cazar o pueden ser utilizadas además como propulsor (disparándolas directamente al suelo) en una huida por ejemplo. Sobre la velocidad alcanzada por el cierre de estas mandíbulas puede decirse que es asombrosa: Se cita hasta la saciedad el caso de Odontomachus bauri Emery,1892, con velocidades que llegan a los 64m/s.
Son estrictamente carnívoras y como decía antes, pertenecen a una subfamilia muy antigua; esto se dejar ver en algunos rasgos “primitivos”, por ejemplo en que existen pocas diferencias anatómicas entre las obreras y la reina y ésta además puede participar activamente en la caza y sustento de la colonia. Otro rasgo característico del género es que las colonias están constituidas por relativamente un bajo número de efectivos (con pocas excepciones), un rasgo propio y diferenciador (en cuanto a su comportamiento social) frente a los géneros más modernos de colonias de especies, pertenecientes por ejemplo, a las subfamilias Myrmicinae o Formicinae.
Video sobre Odontomachus bauri: http://www.berkeley.edu/news/media/releases/2006/08/21_ant_video.shtml
En la imagen adjunta, detalle de un precioso dibujo del artista coreano Suk Yun Won (1965).
martes, 17 de mayo de 2011
domingo, 15 de mayo de 2011
Libro: “Kingdom of Ants: José Celestino Mutis and the Dawn of Natural History in the New World” por Edward O. Wilson y José M. Gómez Durán.
Un libro escrito por “nuestro” José M. Gómez (del Blog “Historias de hormigas”) junto a un coautor de lujo: Edward O. Wilson. Esta obra rememora la historia de José Celestino Bruno Mutis y Bosio, un médico cirujano español que en 1760, con 28 años pasa a ser destinado como médico al servicio del virrey del Nuevo Reino de Granada (territorio comprendido hoy día entre Panamá y el norte de Perú). Durante los siguientes 48 años desarrolló una increíble sed de conocimientos que le llevó a estudiar la fauna y sobre todo la flora del norte de Sudamérica. Este libro se centra en la faceta de Mutis como mirmecólogo. Mutis mantuvo una larga correspondencia con el gran naturalista sueco Carl von Linné (fundador de la moderna Taxonomía y autor de la nomenclatura binomial) que le animó a investigar las hormigas del Nuevo Mundo. Esta colaboración fue fructífera para ambas partes destacando Mutis en sus observaciones sobre las “hormigas legionarias” (Eciton sp.), las hormigas subterráneas del género Labidus y las “corta hojas” (Atta sp. y Acromyrmex sp.). En total caracterizó unas 20 especies de hormigas que vivían en el “Cerro del Sapo” o como él mismo llamaría en alguna ocasión, “La Colina de las Hormigas”.
Este libro es fácil adquirirlo en Amazon o en Barnes & Noble y además a un precio realmente asequible. Me resulta extraño que esta publicación haya pasado casi inadvertida tanto en el foro de Lamarabunta como en la AIM (Asociación Ibérica de Mirmecología) quizás por el idioma en que está escrito o simplemente, como bien dice el refrán: “Nadie es profeta en su tierra”.
Ficha del libro:
Título: Kingdom of Ants: José Celestino Mutis and the Dawn of Natural History in the New World
Autores: Edward O. Wilson y José M. Gómez Durán
1ª edition (September 28, 2010)
Editorial: The Johns Hopkins University Press; 120 pág.
ISBN-10: 0801897858 ISBN-13: 978-0801897856
Como curiosidad, comentaros que hay al menos (que yo sepa) una especie de hormiga nombrada en honor a Mutis: Pheidole mutisi Fernández & Wilson, 2008.
Y para terminar, un enlace que creo interesante: “Proyecto de digitalización de los dibujos de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada (1783-1816), dirigida por José Celestino Mutis”: www.rjb.csic.es/icones/mutis. Real Jardín Botánico-CSIC (España). Por cierto que durante el mes de enero pasado pude asistir en el mismo Real Jardín Botánico de Madrid a una exposición de dibujos legados por esta expedición… Atractiva y amena al mismo tiempo.
Título: Kingdom of Ants: José Celestino Mutis and the Dawn of Natural History in the New World
Autores: Edward O. Wilson y José M. Gómez Durán
1ª edition (September 28, 2010)
Editorial: The Johns Hopkins University Press; 120 pág.
ISBN-10: 0801897858 ISBN-13: 978-0801897856
Como curiosidad, comentaros que hay al menos (que yo sepa) una especie de hormiga nombrada en honor a Mutis: Pheidole mutisi Fernández & Wilson, 2008.
Y para terminar, un enlace que creo interesante: “Proyecto de digitalización de los dibujos de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada (1783-1816), dirigida por José Celestino Mutis”: www.rjb.csic.es/icones/mutis. Real Jardín Botánico-CSIC (España). Por cierto que durante el mes de enero pasado pude asistir en el mismo Real Jardín Botánico de Madrid a una exposición de dibujos legados por esta expedición… Atractiva y amena al mismo tiempo.
En la imagen adjunta, portada del libro “Kingdom of Ants: José Celestino Mutis and the Dawn of Natural History in the New World".
24/07/2011: Adenda.
Hace unos días en la web de la AIM (http://www.mirmiberica.org/) viene reportado el encuentro personal, durante una conferencia en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid, de los dos autores. Para ampliar detalles puede consultarse la magnífica web de José María Gómez Durán: http://historiasdehormigas.blogspot.com/2011/06/encuentro-con-un-sabio.html
Felicidades de nuevo, José María. miércoles, 11 de mayo de 2011
Linepithema humile, la hormiga argentina, una plaga en expansión.
Bueno, como comenté en una anterior entrada, estoy buscando esta especie invasora en Zaragoza y alrededores, afortunadamente por ahora, mi búsqueda ha resultado infructuosa, pero esto tampoco quiere decir “gran cosa” y seguiré buscando…
Seguramente muchos habréis oído hablar de la hormiga argentina Linepithema humile (Mayr, 1868). Esta hormiga procede de la zona norte de Argentina, Uruguay y sur de Brasil. Es una hormiga de color marrón y de pequeño tamaño, desde 2-3mm (obreras) hasta los 4-5 mm de las reinas. En su zona de origen es una hormiga que pasa casi desapercibida, pero la cosa cambia radicalmente en los lugares donde ha sido introducida. Se estima que el auge de los transportes marítimos de los siglos 18’ y 19’, fueron los causantes de su traslocación e introducción en otras localidades y continentes: América del Norte, Europa y hasta Asia y Australia. En España se la cita por primera vez en 1923.
Lo que hace especial a esta especie es que fuera de su área natural forma supercolonias. Las hormigas en general suelen ser muy agresivas con otras de su misma especie pertenecientes a otros hormigueros o colonias (agresividad intraespecífica = regulación natural de la población). Pensemos que no hay otro organismo que sea mayor competidor y por tanto, enemigo de uno mismo que otro de la misma especie, ya que éste tendrá los mismos requerimientos de comida, espacio, etc. En cambio, las hormigas argentinas no parecen desarrollar este comportamiento fuera de su área natal por lo que sus esfuerzos se concentran en procrear y no en luchar entre ellas mismas, adquiriendo sus poblaciones un comportamiento invasivo. En Europa coloniza la franja costera, generalmente en zonas cálidas y húmedas, aunque también se han encontrado colonias en ciudades del interior (España, Gran Bretaña, Alemania…) aprovechando zonas fuertemente antropomorfizadas. Existe una supercolonia de millones de hormigueros interconectados que recorre desde el norte de España, Portugal, sigue por toda la costa española, el mediodía francés y casi toda la costa mediterránea italiana…. Imaginemos unos 6.000 Km de hormigueros interconectados que no luchan entre sí, sino que cooperan (*). La razón por la que se cree que actúan así puede ser debida a la poca diversidad genética producto de pocos especimenes fundadores (en su momento, pocas reinas fundadoras tuvieron éxito reproductivo), aunque no está claro aún si ello es una causa o un efecto posterior debido a una rápida mutación y/o empobrecimiento genético (cuello de botella).
Los peligros de esta especie de hormiga traslocada son múltiples y variados: Para empezar desplazan y aniquilan a otras especies de hormigas. Generalmente a los pocos años de llegar la hormiga argentina a una localidad determinada, desaparecen gradualmente por agresión y competencia interespecífica todas las demás especies de hormigas… Tengamos en cuenta que hay especies de hormigas nativas, que aunque el gran público no lo sepa, son unos grandes reguladores del ecosistema, por ejemplo cazan ingentes cantidades de insectos dañinos para muchas especies vegetales (tanto en bosques como en cultivos humanos). A este respecto la hormiga argentina además acostumbra a “pastorear”, es decir protege y alienta la cría de pulgones que se alimentan de la savia de las plantas, también protege a “su ganado” contra cualquier amenaza por lo que entorpecen la labor de otros insectos polinizadores beneficiosos. Además, por su costumbre de formar largas hileras son capaces de buscar y encontrar alimento relativamente lejos de sus nidos o en cualquier despensa humana contaminándolas o echándolas a perder. Hemos de señalar la ausencia en esta especie de vuelos nupciales (así reducen drásticamente la mortandad de las castas reproductoras), son poligínicas (varias reinas por hormiguero) y se fundan nuevas colonias por gemación (o “fisión”), es decir, una o varias reinas fecundadas se hacen acompañar por un numero variable de obreras y establecen un nuevo hormiguero… que obviamente continuará conectado al de origen en todos los sentidos desde el alimenticio al genético… Como Monomorium pharaonis (Linnaeus, 1758) también se le achaca ser un vector de contaminación vírica por lo que su presencia en clínicas y hospitales (lugares por lo general cálidos y húmedos) es vigilada con atención.
En fín una verdadera plaga que no nos debe de engañar por el reducido tamaño de sus especímenes, si no que hay que tenerla muy en cuenta por el gran número de los mismos.
Bibliografía:
Otro buen artículo de Soledad Carpintero Ortega está alojado en: http://www.ecologistasenaccion.org/article5931.html
(*): Parece ser que en Europa existen algunas colonias más renuentes a esos dóciles contactos que estarían localizadas en Barcelona capital y alrededores.
En la imagen adjunta; dibujo aparecido en el trabajo de Gonzalo Ceballos, ”Tribus de los Himenópteros de España” (1941).
Seguramente muchos habréis oído hablar de la hormiga argentina Linepithema humile (Mayr, 1868). Esta hormiga procede de la zona norte de Argentina, Uruguay y sur de Brasil. Es una hormiga de color marrón y de pequeño tamaño, desde 2-3mm (obreras) hasta los 4-5 mm de las reinas. En su zona de origen es una hormiga que pasa casi desapercibida, pero la cosa cambia radicalmente en los lugares donde ha sido introducida. Se estima que el auge de los transportes marítimos de los siglos 18’ y 19’, fueron los causantes de su traslocación e introducción en otras localidades y continentes: América del Norte, Europa y hasta Asia y Australia. En España se la cita por primera vez en 1923.
Lo que hace especial a esta especie es que fuera de su área natural forma supercolonias. Las hormigas en general suelen ser muy agresivas con otras de su misma especie pertenecientes a otros hormigueros o colonias (agresividad intraespecífica = regulación natural de la población). Pensemos que no hay otro organismo que sea mayor competidor y por tanto, enemigo de uno mismo que otro de la misma especie, ya que éste tendrá los mismos requerimientos de comida, espacio, etc. En cambio, las hormigas argentinas no parecen desarrollar este comportamiento fuera de su área natal por lo que sus esfuerzos se concentran en procrear y no en luchar entre ellas mismas, adquiriendo sus poblaciones un comportamiento invasivo. En Europa coloniza la franja costera, generalmente en zonas cálidas y húmedas, aunque también se han encontrado colonias en ciudades del interior (España, Gran Bretaña, Alemania…) aprovechando zonas fuertemente antropomorfizadas. Existe una supercolonia de millones de hormigueros interconectados que recorre desde el norte de España, Portugal, sigue por toda la costa española, el mediodía francés y casi toda la costa mediterránea italiana…. Imaginemos unos 6.000 Km de hormigueros interconectados que no luchan entre sí, sino que cooperan (*). La razón por la que se cree que actúan así puede ser debida a la poca diversidad genética producto de pocos especimenes fundadores (en su momento, pocas reinas fundadoras tuvieron éxito reproductivo), aunque no está claro aún si ello es una causa o un efecto posterior debido a una rápida mutación y/o empobrecimiento genético (cuello de botella).
Los peligros de esta especie de hormiga traslocada son múltiples y variados: Para empezar desplazan y aniquilan a otras especies de hormigas. Generalmente a los pocos años de llegar la hormiga argentina a una localidad determinada, desaparecen gradualmente por agresión y competencia interespecífica todas las demás especies de hormigas… Tengamos en cuenta que hay especies de hormigas nativas, que aunque el gran público no lo sepa, son unos grandes reguladores del ecosistema, por ejemplo cazan ingentes cantidades de insectos dañinos para muchas especies vegetales (tanto en bosques como en cultivos humanos). A este respecto la hormiga argentina además acostumbra a “pastorear”, es decir protege y alienta la cría de pulgones que se alimentan de la savia de las plantas, también protege a “su ganado” contra cualquier amenaza por lo que entorpecen la labor de otros insectos polinizadores beneficiosos. Además, por su costumbre de formar largas hileras son capaces de buscar y encontrar alimento relativamente lejos de sus nidos o en cualquier despensa humana contaminándolas o echándolas a perder. Hemos de señalar la ausencia en esta especie de vuelos nupciales (así reducen drásticamente la mortandad de las castas reproductoras), son poligínicas (varias reinas por hormiguero) y se fundan nuevas colonias por gemación (o “fisión”), es decir, una o varias reinas fecundadas se hacen acompañar por un numero variable de obreras y establecen un nuevo hormiguero… que obviamente continuará conectado al de origen en todos los sentidos desde el alimenticio al genético… Como Monomorium pharaonis (Linnaeus, 1758) también se le achaca ser un vector de contaminación vírica por lo que su presencia en clínicas y hospitales (lugares por lo general cálidos y húmedos) es vigilada con atención.
En fín una verdadera plaga que no nos debe de engañar por el reducido tamaño de sus especímenes, si no que hay que tenerla muy en cuenta por el gran número de los mismos.
Bibliografía:
Un estudio muy completo sobre esta especie puede hallarse en la red, concretamente en http://www.bio-nica.info/biblioteca/Garcia%20Hormiga%20argentina.pdf , sus autores son Enrique Gómez Abal y Xavier Espadaler Gelabert.
(*): Parece ser que en Europa existen algunas colonias más renuentes a esos dóciles contactos que estarían localizadas en Barcelona capital y alrededores.
En la imagen adjunta; dibujo aparecido en el trabajo de Gonzalo Ceballos, ”Tribus de los Himenópteros de España” (1941).
domingo, 8 de mayo de 2011
Salida al campo: Cadáveres de hormigas alrededor de un nido de Cataglyphis sp.
Como comenté en una anterior entrada, es típico de los hormigueros de Cataglyphis sp. el amontonamiento de cadáveres de insectos alrededor de la entrada. Esta mañana he podido observar cerca de la localidad de Farlete (Z), varios hormigueros de esta especie carroñera y muy cerca de su entrada, en algunos medio enterrados y en otros no, se hallaban los “macabros” restos de sus banquetes. También he podido observar la llegada de un grupo de unas 10 ó 12 obreras de esta especie a la entrada del nido, tras asegurarse bien, se han puesto a desenterrar la entrada del mismo, escarbando a toda velocidad con sus patas y apartando piedrecillas y algún resto vegetal.
En la imagen adjunta, restos de cadáveres (principalmente de Messor barbarus) alrededor de un nido de Cataglyphis sp.
jueves, 5 de mayo de 2011
“Antifugas” para hormigueros y cajas de forrajeo.
Siempre aconsejo a todo aquel que empieza con hormigas elegir un tipo de hormiguero artificial limpio y sobre todo que ofrezca buena visibilidad de la colonia que albergue… No hay nada más frustrante que saber que tienes una buena colonia y no poder siquiera distinguir una reina o localizar huevos y larvas. Últimamente se empiezan a poner de moda los terrarios que recrean un área “natural”, es decir, abierta. Es importante que no se fuguen las hormigas y para ello, antes de nada, ofrecer unas buenas condiciones de vida a las hormigas; no las estreses moviendo su hábitat, iluminando en exceso e intenta que además de alimento, no les falte agua ni temperatura. Con este fácil consejo la mayoría de las especies se sentirán bien y no intentarán “explorar nuevos territorios”.
Si aún así no os fiais demasiado, existen algunos sistemas antifugas. Los antifugas más comunes se basan en el principio de que una hormiga al tratar de pasar por encima resbale y caiga, por eso se utilizan en paredes verticales como por ejemplo la zona superior de una caja de forrajeo… impiden la escalada y por tanto la fuga desde la misma. Personalmente he utilizado estos tres:
1.- Aceite: una fina capa de aceite en forma de banda de unos 2-3 cm de ancho aplicada con un pincel o un bastoncillo de los utilizados para la limpieza de los oídos es una buena manera de evitar fugas. No apliques mucho pues entonces escurrirá por las paredes. El aceite dura bastante tiempo, incluso meses y resiste bien la humedad y temperatura. El aceite ha de ser mineral (no vegetal); a mí me va muy bien el aceite para “máquina de coser” que aún se encuentra en ferreterías e incluso tiendas de “todo a cien”; es transparente y no huele. A veces se observa como algunas especies de hormigas ponen encima tierra o desperdicios para así hacer un “puente” y poder traspasar esta barrera, os aconsejo que lo reviséis cada semana.
2.- “Talcohol”: El “talcohol” es simplemente una mezcla de polvos de talco y alcohol. Las hormigas resbalan en los polvos de talco. Para utilizarlo de forma fácil y segura, se aplica mezclado con alcohol, el alcohol al evaporarse deja una fina capa de talco que es lo que hace resbalar a las hormigas. Yo mezclo una medida de talco para bebés (pues cuanto más fino mejor) con cuatro o cinco de alcohol (del normal, del de 96º de toda la vida), lo agito vigorosamente y guardo en un pequeño bote que cierre muy bien pues es muy volátil; no importa que quede talco en el fondo, al añadir más alcohol se irá diluyendo. Se aplica de la misma manera que el aceite. Aunque he leído de aficionados que pueden dejarlo 6 o incluso 12 meses, yo lo reviso con frecuencia, un par de veces al mes.
3.- El teflón líquido, bueno está muy bien porque es un sistema, al menos tan seguro como los anteriores y al que no ataca en teoría la humedad; pero la verdad, en mi opinión, su precio por ahora no vale las supuestas ventajas del producto.
Existen otros métodos, desde supuestos repelentes (parafina, gasoil)… hasta barreras eléctricas, todos con sus ventajas y desventajas (olores, cortes de suministro…) pero creo que con los dos primeros y una comprobación de vez encuando, podemos solucionar casi al 100% el problema de las fugas.
Si aún así no os fiais demasiado, existen algunos sistemas antifugas. Los antifugas más comunes se basan en el principio de que una hormiga al tratar de pasar por encima resbale y caiga, por eso se utilizan en paredes verticales como por ejemplo la zona superior de una caja de forrajeo… impiden la escalada y por tanto la fuga desde la misma. Personalmente he utilizado estos tres:
1.- Aceite: una fina capa de aceite en forma de banda de unos 2-3 cm de ancho aplicada con un pincel o un bastoncillo de los utilizados para la limpieza de los oídos es una buena manera de evitar fugas. No apliques mucho pues entonces escurrirá por las paredes. El aceite dura bastante tiempo, incluso meses y resiste bien la humedad y temperatura. El aceite ha de ser mineral (no vegetal); a mí me va muy bien el aceite para “máquina de coser” que aún se encuentra en ferreterías e incluso tiendas de “todo a cien”; es transparente y no huele. A veces se observa como algunas especies de hormigas ponen encima tierra o desperdicios para así hacer un “puente” y poder traspasar esta barrera, os aconsejo que lo reviséis cada semana.
2.- “Talcohol”: El “talcohol” es simplemente una mezcla de polvos de talco y alcohol. Las hormigas resbalan en los polvos de talco. Para utilizarlo de forma fácil y segura, se aplica mezclado con alcohol, el alcohol al evaporarse deja una fina capa de talco que es lo que hace resbalar a las hormigas. Yo mezclo una medida de talco para bebés (pues cuanto más fino mejor) con cuatro o cinco de alcohol (del normal, del de 96º de toda la vida), lo agito vigorosamente y guardo en un pequeño bote que cierre muy bien pues es muy volátil; no importa que quede talco en el fondo, al añadir más alcohol se irá diluyendo. Se aplica de la misma manera que el aceite. Aunque he leído de aficionados que pueden dejarlo 6 o incluso 12 meses, yo lo reviso con frecuencia, un par de veces al mes.
3.- El teflón líquido, bueno está muy bien porque es un sistema, al menos tan seguro como los anteriores y al que no ataca en teoría la humedad; pero la verdad, en mi opinión, su precio por ahora no vale las supuestas ventajas del producto.
Existen otros métodos, desde supuestos repelentes (parafina, gasoil)… hasta barreras eléctricas, todos con sus ventajas y desventajas (olores, cortes de suministro…) pero creo que con los dos primeros y una comprobación de vez encuando, podemos solucionar casi al 100% el problema de las fugas.
domingo, 1 de mayo de 2011
Desierto de los Monegros vs Cataglyphis sp.
La comarca de Los Monegros se sitúa entre Zaragoza y Huesca (España); es una zona de gran extensión, de más de 2000 Km2, donde predominan los páramos y estepas y donde se encuentran tanto paisajes como endemismos singulares adaptados a las duras condiciones imperantes. Hace más o menos un año me compré una pequeña motocicleta de campo con la que suelo salir al menos un par de veces a la semana por los Monegros.
Esta mañana, me he detenido en una balsa cercana a la población de Leciñena (Zaragoza) a observar y fotografiar algunos hormigueros de Messor barbarus; de repente a un lado, me ha parecido ver un gran abejorro desplazándose como “a saltos” por el suelo. Sorprendido por el inusual sistema de desplazamiento utilizado por el alado himenóptero, me he acercado al mismo, comprobando que no solo no huía espantado, sino que se quedaba totalmente quieto. Al acercarme un poco más, he podido descubrir debajo del cadáver del abejorro, una hormiga del género Cataglyphis que cargaba con él. Un minuto después, cuando por fin la hormiga ha recuperado la calma y proseguido su camino, he podido disfrutar observando como llevaba al insecto, varias veces más grande y pesado que ella, salvando un montón de obstáculos al tiempo que se orientaba para volver al nido, situado al menos 30 metros más allá. Imaginaos a otra escala, a un ser humano cargado con varios centenares de kilos corriendo a gran velocidad hacia un campamento situado varios kilómetros más allá…Todo esto a temperaturas superiores a los 30ºC Estas hormigas de la subfamilia Formicinae son carroñeras y cuando son molestadas, pueden levantar el gáster de una forma muy característica. Se encuentran por lo general en zonas templadas y cálidas, siendo fácil observarlas durante las horas de más calor buscando y acarreando insectos muertos. Pensemos por un momento que es ésta una buena forma de evitar competencia por el alimento, ya que otras especies optan por interrumpir su presencia y búsqueda a las horas de más calor. Como nota curiosa, comentaremos que en los alrededores de sus nidos, suelen encontrarse multitud de restos de cadáveres, normalmente de otras especies de hormigas e insectos varios.
En la imagen adjunta, una foto sacada esta mañana de una Cataglyphis sp. Se aprecia su postura de alerta; además pueden apreciarse en esta foto, los largos palpos maxilares por debajo de las mandíbulas, una característica diferenciadora de este género.
jueves, 28 de abril de 2011
Alimento para las hormigas en cautividad (especies europeas).
Hace ya unos días que un lector me preguntó en concreto sobre la alimentación de varias especies diferentes de hormigas, Como ya he dicho en anteriores ocasiones, intento que estas consultas de lectores de “Hormigas Amarillas” puedan servirnos a todos un poco y he aquí la respuesta.
Aunque casi todas las hormigas comen de casi todo y muy pocas están excesivamente especializadas (que también las hay), en líneas generales las hormigas europeas pueden adscribirse a tres tipos principales por su alimentación:
1.- Las que comen fundamentalmente residuos (excrementos) de los pulgones y/o néctar de plantas; a éstas se les da en cautividad “aguamiel”. Yo lo preparo de la siguiente manera: 2 partes de miel, 1 parte de azúcar “blanquilla”, 1 parte de azúcar “moreno”, una pizca de un complejo vitamínico (mejor en presentación líquida) y 4 ó 5 partes de agua mineral templada (*). Remuevo con una cucharilla y vierto la parte disuelta (generalmente queda un residuo abajo que es el exceso que no se ha podido diluir) en un frasco con cuentagotas. Lo almaceno en la nevera y eso sí; hago muy poca cantidad cada vez; no interesa acumular gran cantidad puesto que esta mezcla va perdiendo propiedades con el tiempo. Ejemplos de hormigas que prefieren esta alimentación: Lasius sp, Camponotus sp.
2.- Las que su dieta es predominantemente carnívora; comen bien insectos (vivos o muertos), a estas les doy por su sencillez, o bien tenebrios (larvas de escarabajos de la harina) o drosóphilas (mosca de la fruta). Yo aconsejo que siempre paséis estos animales por el congelador, al menos un par de días, para eliminar los ácaros que pueden acabar infectando tu colonia; eso sí, los insectos al meterlos en el congelador han de estar en un recipiente herméticamente cerrado, pues el proceso de congelación suele eliminar el agua contenida en sus cuerpos, deshidratándolos y haciéndolos casi inservibles sobre todo, si se repite este proceso varias veces. Por otra parte, la ventaja de cultivar tus propios insectos es que puedes saber, con bastante aproximación, que no portan insecticidas ni partículas extrañas. En Internet puedes encontrar varias “recetas” para cultivar en casa varias especies de insectos. También puedes encontrar estos cultivos ya listos en tiendas de animales, sobre todo las que se dedican a anfibios y reptiles. Ejemplos de hormigas que prefieren esta alimentación: Cataglyphis sp. (insectos muertos), Formica sp.
3.- Y por fin, las hormigas granívoras: Se alimentan de granos y semillas; a mí el mejor resultado me lo da el alpiste y el sésamo, este último lo utilizo por su tamaño y por la gran variedad de aminoácidos y oligoelementos que contiene. Se que algunos aficionados dan de comer compuestos de varias semillas de los destinados para pájaros… En mi experiencia, repito “en mi experiencia” (no olvidemos que cada hormiguero es un mundo); las hormigas terminan dejando todo menos el alpiste. Ejemplos de hormigas que prefieren esta alimentación: Messor sp.
Aunque hay evidencias de que alguna/s especie/s europeas pueden alimentarse también de hongos, no existe ninguna, a diferencia de Atta spp. y Acromyrmex spp. de América, que base su alimentación exclusivamente en este tipo de alimento. Como he dicho antes las hormigas europeas no suelen depender de un solo tipo de alimento y pueden combinar dos o incluso los tres tipos de alimento según la necesidad, época del año, disponibilidad, etc.
Algunos aficionados dan paté o “foi-gras” (tanto de cerdo como de atún) a sus hormigas; normalmente éstas lo aprecian bastante, sobre todo para alimentar a las larvas (rico en proteínas) pero conviene no abusar. Es un error frecuente tratar de que el crecimiento de la colonia vaya más "rápido" dando un exceso de alimento (y además tan graso) durante mucho tiempo... al final los desperdicios y la suciedad no traen a cuenta. Yo particularmente intento adoptar un término medio y utilizo este alimento, por ejemplo en primavera, si es que hay muchas larvas para alimentar.
Y para terminar un último apunte; las hormigas “mastican” previamente la comida sólida a ingerir, ésta además debe de ser de una consistencia “pastosa”, habida cuenta del fino conducto que existe entre el mesosoma y el gáster de la hormiga y por el que tiene que pasar obligatoriamente, la comida para ser digerida. Es muy importante que las hormigas en cautividad tengan a su disposición agua en calidad y cantidad suficientes para que la consistencia de su alimento sea la adecuada.
(*) El agua de grifo puede contener, además de cloro, “cloraminas” que son bastante persistentes y nada buenas para los invertebrados. El agua “templada” sirve para diluir mejor la miel, no es conveniente que este agua sobrepase los 45-50ºC pues puede destruir algunas vitaminas.
En la imagen adjunta: Un cultivo de larvas de Tenebrio monitor o “gusano de la harina”.
Aunque casi todas las hormigas comen de casi todo y muy pocas están excesivamente especializadas (que también las hay), en líneas generales las hormigas europeas pueden adscribirse a tres tipos principales por su alimentación:
1.- Las que comen fundamentalmente residuos (excrementos) de los pulgones y/o néctar de plantas; a éstas se les da en cautividad “aguamiel”. Yo lo preparo de la siguiente manera: 2 partes de miel, 1 parte de azúcar “blanquilla”, 1 parte de azúcar “moreno”, una pizca de un complejo vitamínico (mejor en presentación líquida) y 4 ó 5 partes de agua mineral templada (*). Remuevo con una cucharilla y vierto la parte disuelta (generalmente queda un residuo abajo que es el exceso que no se ha podido diluir) en un frasco con cuentagotas. Lo almaceno en la nevera y eso sí; hago muy poca cantidad cada vez; no interesa acumular gran cantidad puesto que esta mezcla va perdiendo propiedades con el tiempo. Ejemplos de hormigas que prefieren esta alimentación: Lasius sp, Camponotus sp.
2.- Las que su dieta es predominantemente carnívora; comen bien insectos (vivos o muertos), a estas les doy por su sencillez, o bien tenebrios (larvas de escarabajos de la harina) o drosóphilas (mosca de la fruta). Yo aconsejo que siempre paséis estos animales por el congelador, al menos un par de días, para eliminar los ácaros que pueden acabar infectando tu colonia; eso sí, los insectos al meterlos en el congelador han de estar en un recipiente herméticamente cerrado, pues el proceso de congelación suele eliminar el agua contenida en sus cuerpos, deshidratándolos y haciéndolos casi inservibles sobre todo, si se repite este proceso varias veces. Por otra parte, la ventaja de cultivar tus propios insectos es que puedes saber, con bastante aproximación, que no portan insecticidas ni partículas extrañas. En Internet puedes encontrar varias “recetas” para cultivar en casa varias especies de insectos. También puedes encontrar estos cultivos ya listos en tiendas de animales, sobre todo las que se dedican a anfibios y reptiles. Ejemplos de hormigas que prefieren esta alimentación: Cataglyphis sp. (insectos muertos), Formica sp.
3.- Y por fin, las hormigas granívoras: Se alimentan de granos y semillas; a mí el mejor resultado me lo da el alpiste y el sésamo, este último lo utilizo por su tamaño y por la gran variedad de aminoácidos y oligoelementos que contiene. Se que algunos aficionados dan de comer compuestos de varias semillas de los destinados para pájaros… En mi experiencia, repito “en mi experiencia” (no olvidemos que cada hormiguero es un mundo); las hormigas terminan dejando todo menos el alpiste. Ejemplos de hormigas que prefieren esta alimentación: Messor sp.
Aunque hay evidencias de que alguna/s especie/s europeas pueden alimentarse también de hongos, no existe ninguna, a diferencia de Atta spp. y Acromyrmex spp. de América, que base su alimentación exclusivamente en este tipo de alimento. Como he dicho antes las hormigas europeas no suelen depender de un solo tipo de alimento y pueden combinar dos o incluso los tres tipos de alimento según la necesidad, época del año, disponibilidad, etc.
Algunos aficionados dan paté o “foi-gras” (tanto de cerdo como de atún) a sus hormigas; normalmente éstas lo aprecian bastante, sobre todo para alimentar a las larvas (rico en proteínas) pero conviene no abusar. Es un error frecuente tratar de que el crecimiento de la colonia vaya más "rápido" dando un exceso de alimento (y además tan graso) durante mucho tiempo... al final los desperdicios y la suciedad no traen a cuenta. Yo particularmente intento adoptar un término medio y utilizo este alimento, por ejemplo en primavera, si es que hay muchas larvas para alimentar.
Y para terminar un último apunte; las hormigas “mastican” previamente la comida sólida a ingerir, ésta además debe de ser de una consistencia “pastosa”, habida cuenta del fino conducto que existe entre el mesosoma y el gáster de la hormiga y por el que tiene que pasar obligatoriamente, la comida para ser digerida. Es muy importante que las hormigas en cautividad tengan a su disposición agua en calidad y cantidad suficientes para que la consistencia de su alimento sea la adecuada.
(*) El agua de grifo puede contener, además de cloro, “cloraminas” que son bastante persistentes y nada buenas para los invertebrados. El agua “templada” sirve para diluir mejor la miel, no es conveniente que este agua sobrepase los 45-50ºC pues puede destruir algunas vitaminas.
En la imagen adjunta: Un cultivo de larvas de Tenebrio monitor o “gusano de la harina”.
martes, 26 de abril de 2011
Anochetus ghilianii (Spinola, 1851); un posible caso de tráfico ilegal.
Bueno, esta última semana y media he estado de viaje y ha dado mucho de sí; en primer lugar, he podido conocer personalmente a dos “pesos pesados” de la afición por las hormigas que me han dado muchos y valiosos consejos sobre la recogida de muestras, fotografía, identificación y otros aspectos de los que he procurado tomar buena nota.
Más tarde, aprovechando que habíamos ido a visitar, caracterizar y fotografiar algunas poblaciones en Cádiz del pez autóctono Aphanius baeticus ( http://www.fartet.org/salinete.htm ), nos decidimos a descansar y pasar la “Semana Santa” en Fuengirola, (provincia de Málaga, España), reponernos un poco y de paso, localizar y fotografiar una “rara” especie de hormiga que en España (y Europa), solo vive en una estrecha franja entre las localidades de Tarifa y Algeciras (Cádiz, España). Como ya algunos habréis adivinado se trata de Anochetus ghilianii (Spinola, 1851). Esta hormiga de tamaño medio pertenece a la subfamilia Ponerinae, un linaje muy antiguo que suele vivir en zonas cálidas. Esta especie en particular es de hábitos bastante subrepticios y solo la hemos hayado debajo de piedras en zonas bastante húmedas y con influencia del mar (alta humedad). Debido a su “primitivismo”, no presentan apenas diferencias entre las diferentes castas y sus colonias son reducidas, no más de 150-200 efectivos y a menudo bastantes menos. El lugar elegido para muestrear estaba muy húmedo por las recientes lluvias y con gran cobertura vegetal (aquí estamos en primavera) de tipo herbáceo y denso matorral. Fuimos prospectando y al cabo de muy poco tiempo localizamos la primera colonia de Anochetus ghilianii debajo de una piedra con orientación S-SE. Mientras la climatología lo permitió seguimos muestreando y me pareció extraño que las siguientes colonias (3) que encontramos de esta especie, podían convivir con una o incluso dos colonias de otras tantas especies diferentes de hormigas debajo de la misma piedra.
Más tarde, aprovechando que habíamos ido a visitar, caracterizar y fotografiar algunas poblaciones en Cádiz del pez autóctono Aphanius baeticus ( http://www.fartet.org/salinete.htm ), nos decidimos a descansar y pasar la “Semana Santa” en Fuengirola, (provincia de Málaga, España), reponernos un poco y de paso, localizar y fotografiar una “rara” especie de hormiga que en España (y Europa), solo vive en una estrecha franja entre las localidades de Tarifa y Algeciras (Cádiz, España). Como ya algunos habréis adivinado se trata de Anochetus ghilianii (Spinola, 1851). Esta hormiga de tamaño medio pertenece a la subfamilia Ponerinae, un linaje muy antiguo que suele vivir en zonas cálidas. Esta especie en particular es de hábitos bastante subrepticios y solo la hemos hayado debajo de piedras en zonas bastante húmedas y con influencia del mar (alta humedad). Debido a su “primitivismo”, no presentan apenas diferencias entre las diferentes castas y sus colonias son reducidas, no más de 150-200 efectivos y a menudo bastantes menos. El lugar elegido para muestrear estaba muy húmedo por las recientes lluvias y con gran cobertura vegetal (aquí estamos en primavera) de tipo herbáceo y denso matorral. Fuimos prospectando y al cabo de muy poco tiempo localizamos la primera colonia de Anochetus ghilianii debajo de una piedra con orientación S-SE. Mientras la climatología lo permitió seguimos muestreando y me pareció extraño que las siguientes colonias (3) que encontramos de esta especie, podían convivir con una o incluso dos colonias de otras tantas especies diferentes de hormigas debajo de la misma piedra.
La nota negativa de esta salida fue observar que casi todas las piedras del lugar visitado estaban vueltas o movidas. Los que hayan hecho “trabajo de campo” sabrán a lo que me refiero. No se el porqué de esta práctica destructiva aunque puedo imaginarme por donde anda el tema… Observo con sorpresa que alguna tienda alemana http://www.apocrita.de/Europaeische-Ameisen/Suedeurop--Ameisen/ tiene en su catálogo actual, colonias de Anochetus ghilianii al precio (a día de hoy) de 69 euros + portes... Por favor, si algún lector sabe algo sobre este caso concreto de expoliación con fines comerciales, le agradecería que se pusiera en contacto conmigo en: jlblanco001@gmail.com
Personalmente, no soy un “ecologista a ultranza” no estoy para nada en contra de que un crío, o no tan crío, tenga una (o varias) colonia de hormigas en su casa, es más lo veo hasta beneficioso para su educación y madurez. Pero cuando ya hay un comercio establecido (y por tanto un beneficio económico) y en consecuencia un tráfico de colonias de especies raras o en peligro capturadas en libertad… Eso ya es otra cosa.
Finalmente volver a insistir en que cuando salgamos al campo y con curiosidad volvamos piedras para ver lo que esconden debajo, procuremos después volverlas otra vez y dejarlas en su sitio original.
En la imagen adjunta, una fotografía tomada esta semana pasada de Anochetus ghilianii en su hábitat natural.
24/07/2011.- Adenda:
Comentar que a los pocos días de la publicación de esta entrada en el blog, “misteriosamente” fueron retiradas de la venta por esta empresa alemana la o las colonias de esta especie… Quizás por mi edad, ya cada vez creo menos en hadas y brujas, parafraseando a Churchill: “Algo huele a podrido en Cádiz”.
viernes, 15 de abril de 2011
“Wallpapers” (fondos de escritorio), sobre hormigas.
![]() |
| http://www.brisbaneinsects.com/ |
Pues me han enviado esta página web de la familia Chew en Brisbane, Australia, que cede gratuitamente varios wallpapers (siempre que seas un usuario particular) sobre hormigas y otros insectos. Se dispone en esta web de una resolución horizontal de 800, 1024 ó 1200 píxeles y a un tamaño que aún puede considerarse “normal” (200-300 KB) para estos tiempos de “carrera implacable hacia el consumo inmoderado de memoria en nuestros ordenadores” que diría cierto conocido ;-)
Os recuerdo que ésta es una página de tipo “personal” y nada profesional, no esperéis tampoco nada “del otro jueves”; eso sí, compensa (y mucho) el saber las horas que estos chicos han empleado para poner estas imágenes a nuestra disposición.
La dirección web donde se pueden descargar es:
En la imagen adjunta una muestra de wallpaper de esta web.
miércoles, 13 de abril de 2011
Sobre los “nombres científicos”; unas normas básicas.
Observo en los correos que me mandan algunos lectores de este blog, ciertos errores frecuentes en aficionados e interesados por el mundo de la mirmecología y la biología en general. Como nadie “nace enseñado”, quiero despejar y apuntar algunas normas importantes que existen al respecto de los llamados “nombres científicos”.
Los nombres científicos se crearon para designar a un mismo organismo en todo el mundo independientemente de los nombres vulgares o vernáculos que en cada localidad se pudieran dar a ese u otro organismo semejante. Pensad que un nombre común, por ejemplo “hormiga roja”, puede referirse superficialmente igual a una Formica rufa en Alemania que a una Solenopsis invicta en EEUU. Para evitar confusiones, identificar, diferenciar y sobre todo, designar correctamente a los organismos, se crearon los “nombres científicos”.
Los nombres científicos de organismos vivos o extintos se adscriben a lo que se llama la nomenclatura binomial fundada por Linneo en el siglo XVIII. Se llama “binomial” por que tienen dos partes: la primera corresponde al nombre genérico (= nombre de “Género”) y la segunda al nombre específico (= nombre de “Espacie”). Quizás lo veamos más claro en este ejemplo: Messor timidus, donde “Messor” es el nombre genérico y “timidus” el específico. Obsérvese además, y esto es muy importante, que el primero se escribe siempre con su letra inicial en mayúscula y el segundo en minúscula.
Cuando se escribe en un trabajo sobre una o varias especies, han de escribirse sus nombres de forma que resalten del texto, bien en letra tipo cursiva o bien subrayado (o de ambas formas). Las abreviaturas en el nombre del género, por ejemplo cuando se repite muchas veces el mismo nombre científico en un mismo texto, no son obligatorias (y en mi opinión tampoco aconsejables) pero si se eligiera esta fórmula, al menos ha de escribirse el nombre completo (sin abreviatura) una vez antes de seguir con las abreviaturas. Ejemplo: M. timidus
A menudo (y es una buena norma) se acompaña al nombre científico, el del autor y el año de su descripción original impresa separado por una coma; por ejemplo: Messor timidus Espadaler, 1997. Esto debiera ser así al menos la primera vez que un mismo nombre científico es citado en un determinado trabajo. A este respecto, podemos observar que a veces, el autor y la fecha se escriben entre paréntesis: esto significa que el emplazamiento original, normalmente el nombre genérico, que el autor asignó en la descripción publicada originalmente ha cambiado, generalmente por posteriores estudios taxonómicos; ejemplo: Messor structor (Latreille, 1798)... ya que el entomólogo Pierre André Latreille designó originalmente esta especie como “Formica structor” cambiando y reasignándose ya con posterioridad, a su género actual (Messor).
Hay muchísimas más normas (y mucho más complicadas) sobre nomenclatura taxonómica; por ejemplo, cuando codescribí para la Ciencia una nueva especie de vertebrado, un pez llamado - Aphanius saourensis Blanco, Hrebk & Doadrio, 2006 (*) – había, creo recordar, más de 600, pero en mi opinión, eso son ya cuestiones para “profesionales” de la materia, no es para nada obligatorio, y pienso que tan poco nada aconsejable, dominarlas todas al nivel en el que nos encontramos leyendo este modesto blog.
(*) Puede verse aquí como ejemplo de descripción original de una espacie animal:
Blanco, Hrbek & Doadrio. 2006. A new species of the genus Aphanius (Nardo, 1832) (Actinopterygii, Cyprinodontidae) from Algeria. Zootaxa 1158: 39–53 (2006).
Enlace para su descarga gratuita:
Aphanius saourensis, Blanco, Hrbek & Doadrio, 2006 (n. spec.)
En la imagen que acompaña este texto, contraportada de “Sistema Naturae” de C. Linneo, donde se fundamenta la nomenclatura binomial o como vulgarmente se la denomina: “nombre científico”.
lunes, 11 de abril de 2011
+16.000 visitas en los primeros 5 meses.
Pues según el contador de Blogger y descontando mis propias entradas, hemos sobrepasado ya de largo los 16.000 “cliks”, que es una forma, moderna y al uso, de decir que nos han visitado ese número de veces.
Estoy contento, ya que la temática de este blog es muy especial y en modo alguno de interés generalizado. Por países, además de España (64%), tenemos bastantes seguidores desde Latinoamérica, en concreto y por número de entradas tendríamos: Argentina, México, Colombia y Brasil. Además hay bastantes visitas desde servidores en EEUU (¡Alaska!), Canadá e incluso algunas desde Australia.
Muchas personas nos han hecho preguntas y consultas y a casi todas ellas hemos dado respuesta, por lo menos a las que se han dirigido con corrección y han tenido la paciencia suficiente; aunque comprendo las prisas de cada uno, no olvidemos que un servidor de ustedes tiene alguna ocupación más, aparte de la de escribir en este blog :-)
En la imagen adjunta, sello postal de Las Antillas Holandesas (1983)
Estoy contento, ya que la temática de este blog es muy especial y en modo alguno de interés generalizado. Por países, además de España (64%), tenemos bastantes seguidores desde Latinoamérica, en concreto y por número de entradas tendríamos: Argentina, México, Colombia y Brasil. Además hay bastantes visitas desde servidores en EEUU (¡Alaska!), Canadá e incluso algunas desde Australia.
Muchas personas nos han hecho preguntas y consultas y a casi todas ellas hemos dado respuesta, por lo menos a las que se han dirigido con corrección y han tenido la paciencia suficiente; aunque comprendo las prisas de cada uno, no olvidemos que un servidor de ustedes tiene alguna ocupación más, aparte de la de escribir en este blog :-)
Tan solo un descerebrado (que tan bien los hay), nos ha dirigido una crítica e incluso alguna velada amenaza, pero bueno… “de todo tiene que haber en la viña del Señor”.
Lo dicho, gracias a todos y felicidades.
En la imagen adjunta, sello postal de Las Antillas Holandesas (1983)
miércoles, 6 de abril de 2011
LLega la tan ansiada lupa binocular.
¡Ya era hora! Para mejorar en mi estudio por las hormigas, sobre todo en cuanto a identificación de especies, adquirí y por fin ha llegado desde Alemania una lupa binocular. Las lupas binoculares, además de tener dos oculares, uno para cada ojo, tienen sendos objetivos separados, lo que se traduce, a diferencia de un microscopio binocular (o biológico), en una visión estereoscópica real o dicho de otra forma, “en relieve”. Otra diferencia con los microscopios tradicionales estriba en que pueden verse objetos gruesos y opacos, no como en los microscopios tradicionales donde los objetos a visualizar han de cortarse generalmente en láminas muy finas para que sean traslúcidos y la luz pueda pasar a través de los mismos. Este “Stereomikröskop” trae dos juegos de oculares de “amplio campo” de 10 y 20 aumentos que junto al objetivo conmutable de 2X ó 4X totalizan un rango práctico de 20, 40 y 80 aumentos respectivamente. Este aumento debería de ser más que suficiente para el propósito al que va destinado. También, posee iluminación halógena incidente (o sea, desde arriba), transmitida (desde abajo), o ambas en combinación. Además, he pedido a la firma distribuidora un adaptador para “digiscoping” que me permitirá acoplar una cámara fotográfica normal a la lupa con el que podré tomar fotos de 14 Megapixeles (sin interpolación), muy superiores a los que daba la cámara USB de mi antiguo microscopio (SXGA=1,2 Megapíxeles). Lo malo es que éste último artilugio no me llegará hasta finales de junio…¡Misterios de la fabricación en oriente! En la foto adjunta, mi pequeño “refugio” en casa.
lunes, 4 de abril de 2011
Fisogastria.
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| © Javier Castosa |
Fisogastria es la dilatación del gáster (parte del abdomen), normalmente por causas digestivas o reproductivas. En el caso de las hormigas obreras, el gáster se puede dilatar tanto que deja ver los escleritos (anillos abdominales) aislados; por eso, al observar a las hormigas después de una “buena comida” pueden verse un dibujo como “a bandas” sucesivas de color claro y oscuro: Son los anillos y suturas. Veamos; ya sabemos que las hormigas obreras pueden guardar en su aparato digestivo (pero antes del estómago) una reserva de alimento no ingerido, esta acumulación de comida es la que, en su caso, dilata el gáster. La reserva puede servir bien para ser digerida posteriormente por la propia hormiga o bien como buche social, desde donde será regurgitada y compartida con otros miembros de la colonia, un aspecto muy importante como ya hemos visto para los insectos eusociales.
En la imagen adjunta, podemos ver a dos Crematogaster scutellaris Olivier, 1791 de la colonia nº 2, practicando la trofalaxia; la hormiga de la izquierda, con el gáster dilatado (fisogastria), alimenta a su compañera (a la derecha de la imagen) cuyo abdomen, se puede apreciar, no tan lleno como el de la anterior.
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