lunes, 12 de septiembre de 2011

Anatomía general de las hormigas (1): Principios.

Leyendo un email de un aficionado chileno que no tenía muy clara la terminología empleada para referirse a las diferentes partes de una hormiga, se me ha ocurrido empezar una corta serie de entradas sobre la anatomía de los himenópteros con especial énfasis en las hormigas. El propósito no es hacer un complejo tratado de la morfología/anatomía externa de las hormigas, pero sí tratar de que al menos “nos suenen esas palabrejas” que a veces, algunas veces por propia vanidad, empleamos cuando nos referimos a las diferentes partes del cuerpo de las hormigas. Empezamos pues con una nota aclaratoria.

Alguno recordará que en el colegio estudiamos que los artrópodos (*) y concretamente los insectos, tenían su estructura dividida en tres regiones (o tagmata), pero en las hormigas es un poco más complicado pues aunque visualmente observamos claramente tres o cuatro regiones bien diferenciadas, la verdad, es que lo que parece la segunda región, el tórax; incluye en realidad un segmento perteneciente al abdomen y por consiguiente, lo que parecería a simple vista el abdomen, tiene un segmento de menos… "Pero esto ya es otra historia" y lo explicaremos un poco mejor en una próxima entrada. Lo fundamental, por ahora, es saber que el cuerpo de una hormiga tiene cuatro partes bien diferenciadas: Cabeza, Mesosoma, Gastro más la unión entre las dos últimas (más o menos visible) que se denomina Peciolo.

Para no liaros demasiado, os he “garabateado” un pequeño esquema:




Para profundizar en cuanto a la anatomía de los insectos y hormigas en particular, os remito a:

Libro:Tratado de Entomología Imms”; O.W. Richards / R.G. Davies; 2 vol.(438, 998 p.) : il. Editorial Omega, 1983. ISBN 8428207232 (Obra completa).
Unas fotografías “casi perfectas” al microscopio electrónico sobre anatomía de hormigas:  http://roberto.kellerperez.com/archive/
Y finalmente, el recurso en español “por excelencia”, Hormigas.org: http://www.hormigas.org/xPaginas/Anatomia.htm  por Kiko Gómez & Xavier Espadaler.

(*): Artrópodos: Animales invertebrados con exoesqueleto y articulaciones en cuerpo y apéndices: Arácnidos, Crustáceos, Insectos y Miriápodos.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Dorymyrmex (=Conomyrma) bureni, “pyramid ants” en Florida (EEUU).

En los márgenes de una playa cercana a St Petersburg (FL, EEUU), pudimos observar Dorymyrmex bureni (Trager 1988) una pequeña hormiga de la que son característicos sus nidos en forma de “volcán” (en miniatura). Sorprenden así mismo sus colonias excavadas en la propia arena.


 Es una hormiga perteneciente a la subfamilia Dolichoderinae de unos 3 mm las obreras y hasta 6,5 mm las reinas. Este género puede ser distinguido fácilmente de las demás dolichoderinas neárticas (y de ahí su nombre vulgar) por una estructura característica en forma de pirámide en lo alto del propódeo (semejante a algunas Lasius sp.). Aunque el color no es un buen rasgo de identificación en las hormigas, en esta especie sí lo es al mostrar una particular tonalidad anaranjada como se aprecia en la fotografía. Dicen que como otras dolichoderinas, suelen acarrear un característico olor a queso azul, yo no lo noté en ningún momento.


 Una curiosidad de esta especie es que no pican (no tienen aguijón), ni suelen expulsar ácido, ni muerden (generalmente) a humanos pero si ataca a las obreras y sobre todo a reinas recién apareadas de Solenopsis invicta (red imported fire ant), por esta razón no es considerada en Florida una “plaga” como aquellas e incluso se la aprecia como “control biológico” (citando a Trager, 1988).


Bibliografía: Trager, J. C. 1988. A revision of the Conomyrma (Hymenoptera: Formicidae) from the southeastern United States, especially Florida, with keys to the species. Florida Entomologist 71: 11-29. Disponible “online” en: http://antbase.org/ants/publications/2903/2903.pdf



Gracias a Corrie S. Moreau por su ayuda en la identificación de algunas fotos y muestras de especimenes producto de este viaje.

martes, 6 de septiembre de 2011

De camino por el noroeste de los Monegros, "hormiga león".

Ayer salí al campo, concretamente a  la laguna de Sariñena (HU). De camino, entre las poblaciones de Villamayor y Perdiguera suelo hacer una breve parada en un paraje conocido como “La Sabina de Villamayor”. Como su nombre indica, se trata de un ejemplar de sabina albar o sabina blanca, Juniperus thurifera  Linnaeus, 1753, concretamente éste figura catalogado en Aragón como “ejemplar singular” por sus dimensiones y longevidad. El lugar sirve además de memorial a la figura de José Manuel Falcón Martín, una importante figura del ecologismo "histórico" en estas tierras (*)

Aquí he encontrado siempre numerosos ejemplares de Messor, Cataglyphis y Aphaenogaster, hoy además he reparado en unos pequeños embudos excavados en los alrededores de los nidos de las primeras (foto 1).


No he tardado mucho en observar una gran “major” de Messor barbarus (Linnaeus, 1767) que había caído en uno de estos embudos y en el que ya se encontraba semienterrada y haciendo frenéticos esfuerzos por liberarse (foto2). La infortunada hormiga había caído en la trampa de una "hormiga león", un insecto carnívoro que a pesar de su nombre vulgar nada tiene que ver con las formicinas. La hormiga león pertenece al orden de los Neurópteros (“alas con nervios”) y sus adultos se parecen a las libélulas de las que pueden diferenciarse fácilmente por sus antenas. Las larvas de muchas especies de hormiga león son estrictamente carnívoras, excavan un pequeño embudo de tierra suelta por donde es fácil que caigan otros insectos. En el fondo del embudo, semienterrada, esperan las dos grandes mandíbulas de la larva de hormiga león que atraparán inexorablemente a su víctima. Además, si ésta se zafara y tratara de escapar, es capaz de lanzarle un certero chorro de arena que la hará desequilibrarse y caer de nuevo al fondo de su trampa.



(*): Para conocer un poco a José Manuel Falcón Martín: http://www.aragonesasi.com/boreas/articulos/falcon.htm

Geolocalización "Sabina de Villamayor" en Google Maps:  
http://maps.google.es/maps?hl=es&ll=41.704511,-0.724872&spn=0.004301,0.009645&t=h&z=17&vpsrc=6

sábado, 3 de septiembre de 2011

Adendas varias: geolocalizaciones de varias muestras (Florida y Bahamas).

Tres nuevas adendas para la geolocalización, a través de GoogleMaps, de tres muestras (FL48/2011, FL47/2011 y FL44/2001) del anterior viaje a Florida (EEUU) y Bahamas (junio/julio 2011):

1.- Jueves 1 de septiembre de 2011: En las Bahamas, el mejor aliado de un despistado “aprendiz de mirmecólogo”.

2.- Sábado 20 de agosto de 2011: Hormigas introducidas en Great Stirrup Cay, Bahamas.

3.- Jueves 21 de julio de 2011: Herida producida por una hormiga Pseudomyrmex gracilis o “elongate twig ant”.

Algunas imágenes tomadas en San Carlos de la Rápita (TA)

Tal y como prometí en una anterior entrada, paso a mostraros algunas fotos sobre hormigas que he tomado recientemente en el Delta del Ebro.

En la primera, emergiendo de un hormiguero de Messor barbarus (Linnaeus, 1767), se ve en la foto un ejemplar de heteróptero, Pyrrhocoris apterus Linnaeus, 1758; había visto a estos animales rondar en las cercanías de las entradas de los hormigueros, pero nunca había tenido la ocasión de captarlas saliendo del mismo. Es curioso observar como las hormigas de esta colonia son totalmente “apáticas” a la intromisión en su nido de esta chinche, quizás debido a que ésta se haya impregnado del olor característico de esta colonia. Había leído sobre ello y me dispuse a hacer una sencilla prueba: Recogí esta “chinche de las malvas”, como vulgarmente se la conoce (*), y la puse con cuidado en otro hormiguero de Messor barbarus distante escasos metros. La chinche fue rápidamente atacada y repelida por las obreras guardianas del nuevo hormiguero. Como es natural, saqué rápidamente a la infortunada y la devolví a las inmediaciones del primer hormiguero donde ya no tuvo ningún problema.


Son muy interesantes todos los animales (artrópodos sobre todo) que forman una larga lista de “fauna asociada”  y que pueden convivir dentro o fuera de una colonia de hormigas. Hay especies que aprovechan su protección, otros practican diversas clases de parasitismo e incluso existen depredadores que camuflan su verdadera identidad dentro o en los alrededores de una colonia, prometo documentarme un poco al respecto y contaros algo más.


Y ya en la siguiente foto, vemos otra Messor barbarus acarreando una semilla hacia el nido, con vistas al acopio de comida para el próximo invierno. Por cierto, atención a los próximos vuelos nupciales “masivos” de esta especie que suelen darse entre septiembre y octubre… Todo un alarde de estrategia reproductiva que en breve comentaremos.


(*): También conocida como “Zapatero”, “Chinche del tilo” o “Chinche roja”.

jueves, 1 de septiembre de 2011

En las Bahamas, el mejor aliado de un despistado “aprendiz de mirmecólogo”

Como anécdota comentaros que en Nassau, la capital de las Bahamas, estuve durante horas intentando encontrar una sola especie de hormiga nativa. Mis esfuerzos fueron vanos hasta que, sentado en un banco de un parque público, pude observar como un grupo de Paratrechina longicornis (Latreille, 1802), una especie introducida y muy abundante, portaban el cadáver de una Camponotus sp. que presumo nativa de estas tierras (estoy aún pendiente de su identificación exacta). Como el transporte al nido de la infeliz formicina no estaba, digamos, muy coordinado, pude sacarles algunas fotografías “a placer”. Nuevamente la gente de aquí, observaba con sorpresa a un “tipo” tirado en el suelo, a pleno sol y cámara fotográfica en ristre… ¡Qué malo es el alcohol! Pensarían algunos.



Gracias a Corrie S. Moreau por su ayuda en la identificación de algunas fotos y muestras de especimenes producto de este viaje.

Adenda 03/09/2011: Localización geográfica de la muestra FL48/2011:
http://maps.google.es/maps?q=Nassau,+The+Bahamas&hl=es&ll=25.073719,-77.338112&spn=0.001305,0.002411&sll=41.667013,-0.892168&sspn=0.008608,0.01929&vpsrc=6&t=h&z=19

martes, 30 de agosto de 2011

Libro: “Costumbres de los insectos”; Fabre y las hormigas.

Bueno, pues ya hemos vuelto del Delta del Ebro. Mientras reviso y preparo algunas fotos voy a referirme aquí a un libro de tipo divulgativo sobre el tema de la entomología en el que, como no, se cita también a las hormigas.

Uno de mis placeres –desgraciadamente un poco olvidado- es el de la lectura. Quizás por que mi vista es cada vez peor o porque simplemente me hago mayor (y holgazán), cada vez encuentro menos momentos apropiados para deleitarme leyendo un libro. Me atraen los libros, escritos por naturalistas, desde finales del siglo XVIII hasta principios del XX sobre todo por las descripciones, ilustraciones (cuando las hay) y lenguaje empleado.


Me encuentro leyendo en este momento “Costumbres de los insectos” (*) de Jean Henri Fabre (1823-1915) un libro ameno, divulgativo y que por otra parte se “deja” leer muy bien. Pero llegado a un punto, leo con sorpresa varios pasajes en los que “de pasada” el autor se refiere a las hormigas citándolas en muy malos términos, reproduzco adjunta una página (124) donde se pueden leer fórmulas como: “odioso filibustero” o “Bestia satánica“…



Me extraña de un famoso autor, tildado siempre de gran observador y de importante naturalista, que sintiera tal desprecio precisamente por las hormigas. Pero “no hay mal que por bien no venga”, y ya que me ha picado la curiosidad, voy a tratar de conseguir otras obras del autor editadas en España en la misma época y anotar, por mí mismo, si el autor se retracta o sigue con sus opiniones al respecto de las hormigas…Así de paso, trataré de recuperar ese “dulce y melancólico vicio” de la lectura.


(*):

Autor: Jean Henri Fabre. 
Título: “Costumbres de los Insectos”. 
299 pgs. 4 grabados y 16 láminas. 
Traducción de Felipe Villaverde. 
Editorial: Espasa-Calpe 1920. 
ISBN 13: 978-84-239-5707-1  
ISBN 10: 84-239-5707-1

domingo, 21 de agosto de 2011

Un breve paréntesis en el Blog.

Esta tarde salimos para el Delta del Ebro, concretamente a San Carlos de la Rápita (TA); estaremos por allí al menos una semana tratando de escapar de los rigores del verano de Zaragoza. Por supuesto, no habrán nuevas entradas en el blog hasta nuestra vuelta. Aunque lo mío realmente son los peces, también aprovecharemos este pequeño viaje para observar hormigas y otros himenópteros, trataré de anotar alguna curiosidad para vosotros. 


Hasta la vuelta…


En la imagen: Portada de un libro de David Shrigley

sábado, 20 de agosto de 2011

Hormigas introducidas en Great Stirrup Cay, Bahamas.

En nuestro reciente viaje a Florida (EEUU) y Bahamas de este verano (2011), en un pequeño islote del archipiélago de las Bahamas, observo a una columna de hormigas, seguramente Paratrechina longicornis (Latreille, 1802), que lleva el cadáver de una Odontomachus sp. como alimento hacia su hormiguero; el hormiguero había sido destruido por una inmediata obra de canalización humana. En cuanto la columna de hormigas llegó a la entrada de lo que quedaba del nido, rápidamente sintieron la “alarma” (¿un mecanismo olfativo quizás?), dejaron a un lado su presa y empezaron a colaborar en la salvación de huevos y larvas así como en la reconstrucción del nido. Recogí el cadáver de la Odontomachus en un pequeño vial eppendorf y seguí mi camino exploratorio. Horas después cuando volví a pasar por el mismo punto (¡Bendito GPS!), observé que, excepto unas pocas hormigas, todas las demás habían desistido del intento de reconstrucción y ya habían comenzado a transportar su progenie y algo del alimento almacenado, hacia un nuevo destino situado bajo un tronco caído muy próximo (< 2 metros).


Es interesante prestar atención y conjeturar sobre la “toma de decisiones” en una colonia de hormigas. De lo que sí se puede estar seguro es que no hay un único individuo que tome las decisiones. Mucha gente cree que es la reina de una colonia la que toma decisiones, sin embargo el papel de ésta última es menos preponderante de lo que muchas personas creen  (o creíamos), limitándose en muchos casos “solo” a poner huevos.

Las Paratrechina longicornis o “crazy ants” (hormigas locas) como las llaman los norteamericanos, es una hormiga cosmopolita (de los trópicos y zonas templadas) que incluso ya se encuentra en territorio español. Según algunas fuentes, al parecer (el tiempo nos lo dirá), no es tan perniciosa como otras hormigas llamadas “invasoras” (Linepithema humile (Mayr, 1868) p. ejem.) pues convive con otras especies sin eliminarlas -aducen estas mismas fuentes-. Desgraciadamente las personas, solemos tener el defecto de la “instantaneidad”, vemos un hecho que no parece afectar a otro y por lo tanto determinamos automáticamente que “no es tan malo”, sin pensar que todo en la vida es un proceso que puede durar segundos, horas, días o… Miles de años. En este caso, hemos de ser prudentes y esperar el tiempo suficiente para observar los resultados (*). Como observación personal (así mismo, instantánea y además en el reducido marco geográfico de una isla perdida en el Atlántico), he de subrayar que Paratrechina longicornis era la especie dominante en la isla y que apenas pude encontrar otras especies. Quizás el éxito de la amplia distribución geográfica mundial de esta hormiga se deba a algunas particularidades en su reproducción. Animo a los lectores de este blog a buscar información al respecto pues es sumamente interesante.




(*): Siempre hemos de tener en cuenta que cualquier organismo introducido (directa o indirectamente) de forma artificial por la mano del hombre,  debe considerarse “a priori”, dañino para el ecosistema receptor. Pensemos que es un nefasto “accidente”, de dramáticas consecuencias el que un ecosistema, que lleva evolucionando miles o millones de años, de repente, se encuentre con una criatura con la que no había contado en su particular proceso evolutivo.


En la primera foto, Paratrechina longicornis captada en Great Stirrup Cay (Bahamas).
En la segunda foto, cadáver de Odontomachus sp. que se cita en el texto bajo la lupa binocular (20X).


Gracias a Corrie S. Moreau por su ayuda en la identificación de algunas fotos y muestras de especimenes producto de este viaje.


miércoles, 17 de agosto de 2011

Aparecen dos machos de Aphaenogaster senilis en la colonia #28.

Estoy frente al ordenador escribiendo (¡cómo no! diría mi mujer) y al lado mismo tengo una colonia cautiva; sin reina, de Aphaenogaster senilis Mayr, 1853. Observo en este momento como un grupo de obreras se ha congregado en torno al cadáver de un tenebrio que acabo de proporcionarles como alimento. Me quedo fijamente mirando, cuando de repente observo además: ¡Un sexuado alado! …que rápidamente identifico como un pequeño macho. ¿Pero qué hace aquí este macho?


Ya se que es complicado, pero voy a tratar de “desembrollar” (o tal vez, terminar de complicar :-) un poco este misterio:

La colonia nº 28 fue recogida en unas obras que se estaban realizando cerca de mi domicilio, la reina con el gáster aplastado, estaba muerta en un lado. Recordé algunas lecturas sobre esta especie acerca de la posibilidad de que un grupo de obreras pudieran “recomponer”, por sí solas y en ausencia de la reina, una colonia. Decidí entonces recoger a la escasa treintena de supervivientes y alojarlas en un hormiguero artificial hecho de tubos: (http://hormigasamarillas.blogspot.com/2011/01/inicio-de-un-nuevo-hormiguero.html). Después de la primera semana, observé unos pocos huevos que pensé alguna obrera habría llevado consigo, inadvertidamente para mí, salvándolos del “desastre” desde su anterior nido. Dos semanas después, observé que el número de huevos y larvas era claramente  superior a su número inicial por lo que me fijé mejor, abrí un diario y pasados unos días pude constatar la nueva puesta de al menos 16 huevos producto, ahora de forma clara para mí, de una o varias de las obreras presentes. Transcurridas unas semanas más, he podido ver algunas jóvenes obreras, por cierto, más pequeñas que sus hermanas (¿o quizás madres?) y quiero estar seguro al 100% de si efectivamente, o son producto de los huevos depositados por éstas o, simplemente de los que ya traían las iniciales “colonos” de este nido artificial.

Ahora además, la cuestión se ha complicado un poco al observar los machos (¡Ahora ya son dos!) que también podrían haber sido trasladados en forma de huevo desde el anterior nido o haber sido producidos por huevos – no fertilizados- puestos por las obreras.

Como ya hablamos en una anterior entrada, el sistema de selección del sexo en las hormigas “Haplodiploidía”, puede parecer un poco complicado desde nuestro punto de vista; recordemos: Si un huevo está fertilizado dará hembras (reinas u obreras) y si no lo está, dará machos. Considero importante comprobar el o los hecho/s concretos acaecidos hasta el momento. ¿Por qué en ausencia de reina siguen apareciendo huevos? Podríamos también hablar de partenogénesis y hablaríamos por un lado, o bien de Arrenotoquia que es “normal” en muchos himenópteros y en este caso, donde las obreras (en teoría hembras no fértiles) podrían poner huevos cuyo producto sería solo machos o, por otro lado de Telitoquia, donde estas obreras podrían poner huevos cuyo producto serían clones de sí mismas y por tanto obreras “calcadas” de sus “madre-hermanas”. Aunque con mis medios (maldito PCR…), no podría estar seguro siquiera de si incluso las obreras podrían estar fertilizadas con anterioridad (por un macho, claro) desde su anterior nido… Además otro interrogante: ¿podrían estos machos, hijos de estas obreras y nacidos recientemente, a su vez fertilizar en un futuro próximo a las obreras (madres/hermanas) adultas que pueblan el nido?


Bueno, es un poco lioso, y además nunca he sido buen comunicador; resumiendo (mucho), creo que en este momento se da una (o alguna de sus combinaciones) de las siguientes posibilidades:

1.- Los huevos observados ya los traían las obreras iniciales cuya madre era la fallecida reina de su anterior nido, éstas, habrían llevado huevos tanto de machos como de obreras que son los que veo ahora.
2.- Algunos huevos aparecidos han sido puestos por las obreras supervivientes, después de su traslado y, han producido, al no estar fecundados y gracias a su sistema cromosómico N:2N, solo machos.
3.- Algunos huevos puestos por estas obreras, aun no estando fertilizados han producido nuevas obreras (Telitoquia), siendo su producto unos verdaderos clones de sus madres (las obreras supervivientes del anterior nido).
4.- Alguna/s de la/s obrera/s del anterior nido, sí estaban fertilizadas por un macho y han puesto huevos de los que salen nuevas obreras.
5.- Una suma de dos o más de los puntos anteriormente referidos.


Pero ¿Qué pasará a partir de ahora?... Conjeturo dos posibles hipótesis:

1.- Los machos, como último acervo genético de la colonia, volarían en busca de “princesas” de otros nidos que a su vez, y con mucha suerte, contribuirán genéticamente a fundar nuevas colonias.
2.- Los machos nacidos aquí fertilizarán a las obreras del propio nido ( “retrocruzamiento”) y una o varias obrera/s se erigirá/n en nueva/s reina/s.


¿El resultado? ¡Dentro de unos meses! ...Pero sin duda alguna, muy, pero que muy interesante.

sábado, 13 de agosto de 2011

De vuelta al calor, de vuelta a Zaragoza.

Ya hemos vuelto del viaje citado en la anterior entrada. Como resumen “mirmecológico” de esta salida puedo comentaros lo siguiente: Desde Zaragoza, nuestra primera etapa fue Almazán en la provincia de Soria, aquí nos reencontramos con José María y Carmen, a quienes intentamos ayudar aportando nuestro “granito de arena” en la preparación del “escenario” para una sesión de video en alta velocidad, tratando de captar unas micro moscas (fóridos) de pequeño tamaño (<2 mm) que parasitan, en este caso, sobre Camponotus vagus (Scopoli, 1763). Hubo suerte en las sucesivas tomas y seguro que dentro de poco tiempo podremos leer los resultados en su blog “Historias de Hormigas”; por lo demás destacar que el mismo día pudimos observar Dolichoderus quadripunctatus (Linnaeus, 1771) una especie de hormiga que suele pasar desapercibida, pero que se diferencia bien (como su nombre indica) por los cuatro puntos blanquecinos en el dorso de su gáster. Más tarde también observamos un nido de Formica sp. con un domo hecho a base de tierra y parcialmente oculto gracias a la vegetación herbácea. Me sorprende desde hace tiempo que estas hormigas aprovechen tan bien el medio y los materiales disponibles para formar el “colector solar” que corona su nido... Quizás algo podríamos aprender de ellas.


Ya al día siguiente, partimos hacia O Grove en Pontevedra, donde pernoctamos tres noches, visitando además durante todo un día la isla de Ons (Parque Nacional de las Islas Atlánticas), aquí sacamos algunas fotos de hormigas tanto en la zona litoral como de camino al faro (el punto más alto de la isla, 128 m.s.n.m.). Me sorprendió encontrar aquí una especie de Aphaenogaster que trataré de identificar en los próximos días.


La siguiente etapa nos llevó hasta Ribadeo (Lugo) donde en su fortaleza (Fuerte de San Damián), a la entrada de la ría, pude recoger y fotografiar algunas interesantes muestras formicinas. Más tarde, ya en Carrandi (Asturias), nos vimos con otro José María (“lo bueno abunda” :-) y su mujer María José con los que compartimos otros tres días de opíparos menús "teutológicos" (*) y de muestreos por los alrededores. 



Destaco sobre todo un asalto de Formica sanguinea Latreille, 1798 en busca de esclavas que pudimos observar en la costa este de Lastres y, mención especial también para “Jorgito”, un chaval de 8 años que se prestó a servirnos de “ayudante de campo” y con el que nos reímos un buen rato gracias a sus ocurrencias. En fin, muchas muestras y muchas fotografías de hormigas. Ahora, ya de vuelta en Zaragoza, unos días para preparar y documentar correctamente todo este material.


(*): Relativo a los calamares.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Nos vamos unos días a Galicia y Asturias.

Con el propósito de reencontrarnos con algunos amigos y conocidos y, de paso (porque no), hacer un consumo inmoderado de cefalópodos preparados de muy diversas formas, nos vamos una semanita hasta Galicia y Asturias. Durante estos días no creo que pueda añadir nada al blog, pero sí espero a la vuelta comentaros alguna cosita en relación con las hormigas. Sed buenos, hasta pronto.

lunes, 1 de agosto de 2011

Libros históricos sobre Mirmecología. Estupenda oportunidad.

Bueno, pues antes de haber podido hacer la reseña de estos libros, José María Gómez, del Blog “Historias de Hormigas” ha puesto a la venta los últimos ejemplares de los 4 títulos que en su día editó, todos ellos al fantástico precio de 7 euros por ejemplar. Esta oferta solo estará vigente hasta que se acabe la edición. Os la recomiendo encarecidamente, no os la perdáis.


 
Dos de los libros son traducciones del inglés al castellano, el primero “Cinco Ensayos de Mirmecología” de William Morton Wheeler (1865-1937) con 232 páginas (ISBN 13: 978-84-9886-357-4); el segundo “Historia Natural de las Hormigas” de René Antoine Ferchault Réaumur (1683-1757) con 216 p. (ISBN 13: 978-84-9821-556-4). Los otros dos libros fueron la recuperación y adaptación de dos obras difíciles de encontrar: la primera “Historia de las Hormigas” de Pierre Huber (1777-1840) con 204 p. (ISBN 13: 978-84-9821-555-7) y la segunda “La Inteligencia de las Hormigas” de Ludwig Büchner (1824-1899) y George John Romanes (1848-1894) con 320 p. (ISBN 13: 978-84-9821-681-3).


 
Para adquirirlos, dirigíos por email al autor, el enlace concreto a esta entrada de su blog es: http://historiasdehormigas.blogspot.com/2011/07/viejos-libros-de-hormigas.html